¡Arcontes, son los arcontes!… por utilizar una palabra

3 Dic
El Dragón Rojo y la Mujer vestida de Sol, William Blake (1805/1810)

El Gran Dragón Rojo y la Mujer vestida de Sol, William Blake (1805/1810)

por Chitauri – fuente original Chitauri.blogspot.com.es

“Nuestra civilización, como toda civilización, es un complot. Numerosas divinidades minúsculas, cuyo poder sólo proviene de nuestro consentimiento en no discutirlas, desvían nuestra mirada del rostro fantástico de la realidad.”

Louis Pauwells, La Rebelión de los Brujos

Bueno, volvamos con mi tema favorito, el del control hiperdimensional, ya que veo a la peña muy perdida con tanto contactado de medio pelo que probablemente aunque se crea las historias que cuente, no deja de ser un engranaje más, con el cerebro lavado (literalmente ) por ciertos servicios de inteligencia, con el fin de crear un nuevo acervo cultural que sirva de preludio a la Nueva religión mundial del NWO, la cual lleva preparándose desde finales del S.XIX, utilizando en esa época fuentes tan variopintas como la teosofía de madame Blavastsky o la ciencia ficción de H.G Wells, y en la actualidad a mi modo de ver, sectas como la federación galáctica o a ex militares chivatos del Disclosure Project. Tomaos esto último como lo que es, la opinión de un chaval que ayer cumplió 31 años ( Joder, puto paso del tiempo ).

Así que haciendo uso del hipervínculo y tomando prestado del mítico blog de Don Calladito, Paren el ruido [1], una traducción de un sugerente texto del profesor de historia y mitología comparada John Lash [2], creador a su vez de la página Metahistory [3], que consta en mis links desde hace un mes, os dejo con una visión alternativa del fenómeno Ovni, con la que concuerdo en un porcentaje muy elevado:

“Desde la explosión del fenómeno ET/OVNI en 1947, especulación acerca de la intrusión en el planeta Tierra ha sido rampante. Media docena de teorías dominan el debate, pero hay una teoría que necesita aún ser examinada. No surgió después de 1947, sino aproximadamente 1600 años antes. Para ser precisos, la evidencia de esta teoría salió a la luz a través de un descubrimiento en Egipto en diciembre, 1945, aunque la importancia del descubrimiento no fue tomada en cuenta sino hasta – ¿adivinen cuándo? 1947.

En ese año, el académico francés Jean Doresse identificó el descubrimiento egipcio en Nag Hammadi como un escondrijo de raros textos gnósticos. “Gnosticismo” es la etiqueta que los académicos utilizan para un grupo de enseñanzas derivadas de las Escuelas de Misterios de la antigüedad pre-cristiana. Los gnósticos que protestaron contra las doctrinas cristianas tales como la retribución divina y la resurrección de Cristo se vieron señalados como herejes y fueron brutalmente reprimidos por los primeros conversos a la Única Fe Verdadera. Ésta es la historia no relatada de cómo terminaron los Misterios. Desde el año de la señal, 1947, alguna parte del conocimiento perdido de la Escuela de Misterios ha sido recuperada.

Gnosis (“saber interno”) era un camino de misticismo experimental en el que los iniciados de las Escuelas de Misterios exploraban la psique y el cosmos en su grandeza. Haciendo uso de plantas psicoactivas, yoga, y magia sexual, estos antiguos videntes experimentaron estados alterados y desarrollaron siddhis, habilidades ocultas tales como la clariaudiencia y la visión remota. Gnosis era una especie de ciencia yógica noética combinada con parapsicología. En la percepción acrecentada, los gnósticos desarrollaron una vasta visión cosmológica centrada en una deidad femenina, la Sofía Divina. El mito de la creación gnóstico es el único que incluye una completa explicación de cómo seres inorgánicos extraterrestres se presentaron en nuestro sistema solar.

El material de Nag Hammadi contiene reportes de experiencias visionarias de los iniciados, incluyendo encuentros de primera mano con seres inorgánicos llamados Arcontes [4]. La enseñanza gnóstica explica que estas entidades surgieron en la primera etapa de formación del sistema solar, antes de que la Tierra fuera formada. Los Arcontes habitan el sistema solar, el reino extraterrestre como tal, pero pueden intervenir en la Tierra. Interesantemente, esta idea gnóstica va cercanamente de acuerdo con el punto de vista de Jacques Valle [5], quien sostiene que los ET/cyborgs pertenecen probablemente al reino planetario local. Vallee también propone que el enigma ET/OVNI es un “sistema de control espiritual”, un fenómeno que “se comporta como un proceso de condicionamiento”. (Mensajeros del Engaño). Esto es exactamente lo que los gnósticos dicen acerca de los Arcontes: pueden afectar nuestras mentes por medio de técnicas de condicionamiento subliminales. Sus principales tácticas son el error mental (virus intelectual, o ideología falsa, especialmente doctrinas religiosas) y simulación. Los Arcontes son predatorios, a diferencia de una amplia gama de seres no-humanos y de otras dimensiones que también eran conocidos por los gnósticos, seres que son benévolos o neutrales hacia la humanidad.

Las descripciones físicas de los Arcontes ocurren en muchos de los códices gnósticos. Dos tipos son identificados claramente: un tipo neonato o embriónico, y un tipo dracónico o reptiliano. Obviamente, estas descripciones corresponden a los Grises y Reptiles de los reportes contemporáneos […]

Una cosa que los gnósticos enseñaron es que estas entidades nos envidian y se alimentan de nuestro miedo. Sobre todo, intentan impedir que reclamemos y evolucionemos nuestra “luz interna”, el don de la inteligencia divina interna. […]”.

Notas

1 Un pastor muy ingenioso II – el predador. Parenelruido.blogspot.com.es

2 John Lamb Lash. Wikipedia.com

3 Lash, John; Metahistory.org

4 Comandante Clomro; Lo Religioso en la Farsa Cósmica. Bibliotecapleyades.net

5 Jacques Vallée; Wikipedia.com

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6 comentarios to “¡Arcontes, son los arcontes!… por utilizar una palabra”

  1. Mazzu Stardust 3 diciembre, 2012 a 03:39 #

    He pensado algo en el tema este de los arcontes… y sinceramente lo considero una invención totalmente humana. Demasiado humana. Consideremos una mente no-humana macrocósmica; ahora consideremos la forma de comunicarse con ella; bien, ¿lo pensaron? Es relativamente imposible, más que nada por la brecha espacio-temporal (un segundo en una mente macrocósmica serían miles – o cientos de miles, o millones – de años terrestres); primero debemos desconstruir nuestra idea del tiempo y el espacio; después deberíamos desconstuir nuestra idea de la ‘comprensión’, porque una mente que no comparte nuestro espacio-tiempo y nuestra idea de lo que es ‘comprender’ estaría tan alejada de nuestra mente como nuestra mente lo está de la mente de una bacteria (si es que tienen algo similar a lo que pensamos que es una mente). ‘Ascendamos’ unos escalones, pasemos de una bacteria a una hormiga. Nos creemos relativamente ‘superiores’ a una hormiga, ¿no? – más allá de que tengan una civilización bien establecida – nos creemos superiores porque ‘creemos’ tener el ‘don’ del pensamiento que ‘creemos’ que ellas no poseen -; bien, somos superiores… ahora, como entidad ‘superior’, ¿han intentado alguna vez comunicarse con una hormiga? ¿SÍ??? y ¿Qué pasó??? Nada. Porque la hormiga vive en un espacio-tiempo levemente – y recalco el LEVEMENTE – distinto al nuestro. Pero descendamos a un nivel atómico; imaginemos una civilización ‘humana’ pero en el microcosmos atómico: una especie de planeta Tierra que (para nosotros) sería un electrón que giraría en torno a un ‘sol’ atómico. Un año de ellos sería la revolución de ese electrón alrededor del centro atómico… algo que para nosotros es totalmente imperceptible. Si hubiera existido una civilización en el ‘electrón’ que en proporción a las revoluciones alrededor del átomo durase lo que nuestra civilización lleva dando vueltas alrededor del sol, un pestañeo nuestro sería millones de veces más ‘largo’ que el nacimiento, ascenso, decadencia y muerte de esa hipotética ‘civilización electrónica’. Bien… consideremos ahora algún tipo de comunicación con esa hipotética civilización, cuando en un sólo pestañeo han nacido crecido y desaparecido más de un millón de veces… Eso en lo referente a lo imposible de comprender una mente macrocósmica; pero pensemos en las mentes que tienen una relación a la nuestra como la que nosotros tenemos con las hormigas… o mejor aún: con las vacas: las vacas parecen compartir un espacio-tiempo similar al nuestro; NADIE DICE QUE NO A UN BUEN ASADO – salvo los vegetarianos – si la vaca nos ruega que no la hagamos chorizos no la entendemos, o bien nos chupa un huevo; Life feeds on life, you know? Ahora, suponete que estas entidades a las que llaman ‘arcontes’ (ya de por sí una palabra muuuy humana – la idea jerárquica primate) quieren jodernos o dominarnos, o incluso ‘alimentarse de nuestro miedo’… primero: deberían entender la mente humana más que nosotros para comprender esa emoción; segundo: deberían tener una ‘tecnología’ – o si no tienen algo similar a la tecnología – un ‘conocimiento’, o una ‘capacidad’ para (como dice el artículo) ‘alimentarse de nuestros miedos’. O sea, primero: debieron reconocernos como seres vivos; después debieron reconocer lo que es nuestro ‘miedo’ – una palabra también muuuuy humana para describir la secreción de endorfinas – (¿vieron alguna hormiga asustada alguna vez?); después: debieron tener esa ‘tecnología’ o ‘manera’ de alimentarse de ese miedo, y esto me lleva a la pregunta: ¿no tienen la tecnología para ‘alimentarse’ de la luz solar –por ejemplo – ya que pueden viajar por el espacio interplanetario? ¿Tienen que venir a jodernos a nosotros y reconocer una emoción totalmente humana como el miedo para alimentarse? Bueh… Ahora supongamos que sí; que es así. Los tipos vienen y nos joden. ¿Y? Nosotros nos comemos a las vacas porque nos place y pisamos o prendemos fuego a las hormigas con lupas solamente para ver como explotan… entonces: el muerto se queja del degollado. Si nos joden, que nos jodan. Y si no, no me jodan. Tal vez no somos todo lo objetivos que podemos. Tal vez si viene otra raza y nos jode, nos lo ‘merecemos’, por panchos (no ‘creo’ en el merecer o no merecer – pero es una alternativa a la que mucha gente apela, por eso la incluyo), o como dicen los Porno For Pyros, seríamos buenísimas mascotas…

    • heraldopsicotronico 3 diciembre, 2012 a 13:55 #

      Muy buena teóría, si estás dispuesto a redactarla y argumentarla en un artículo, lo publicamos, jajaja En serio lo digo!!! Yo por mi parte estoy, por experiencia, convencido de lo contrario. No creo que estos Arcontes ni ningún otro ser multidimensional sea muy diferente a nosotros en muchos sentidos. O por lo menos no lo son tanto como a nivel de tu analogía subatómica o de las hormigas. El ser humano vibra en 4 o 5 dimensión sin necesidad de habitar o dominar completamente esas dimensiones, eso implica que tiene insights o conosimientos de ese espectro vibracional, sin manipular sus leyes totalmente. tampoco son mentes macrocósmicas si no vidas inteligentes más avanzadas, en algunos aspectos al menos. Por eso en cuanto a la diferencia de mente/espacio-tiempo creo que es más bien la relación que tenemos con un perro o gato, no entienden nuestra tecnología, lenguaje y conocimientos, pero aun así se relacionan e interectúan con nosotros en un nivel emocional y vibratorio que incluso perciben mejor que nosotros, viven menos al punto que nuestra vida de 70 y pico de años promedio son varias vidas de ellos, pero no llega a ser una eternidad, si no un ciclo regenerativo más largo. Como dice Castaneda a través de Don Juán, es como la cría de gallinas o ganado, no hace falta entender la mente de un gallina en demasía para saber qué le produce miedo o gusto, qué la anima o aplaca… Otra cosa, si nosotros hacemos lo mismo es porque, como otra vez dice Castaneda, el depredador nos “impone” su “mente”, que es su mejor arma: http://parenelruido.blogspot.com.ar/2005/01/un-pastor-muy-ingenioso-ii-el-predador.html En ese sentido volverce vegetariano, por ejemplo, es un buen paso adelante, puesto que renuncias a inflingir sufrimiento para alimentarte. Te recomiendo que lo leas… Saludos y estamos en contacto por tu artículo si te interesa!

      • Kokote Multiversal 3 diciembre, 2012 a 20:59 #

        Interesante articulo y discusión. Me parece que hay mucho que decir sobre el tema, aunque siempre teniendo en cuenta que, como bien dijo R.A.W. , una vez que empezas a pensar en terminos de “sintonia”, (en vez de algun tipo de supuesta verdad objetiva), las discusiones sobre que es “verdadero” o no, dejan de tener sentido. Llendo al punto, no tengo ninguna duda de que si te expones al material gnostico durante el suficiente tiempo como para acceder a la visión del mundo que sugieren esos textos, no va a pasar mucho tiempo hasta que empieces a ver como este mundo está efectivamente bajo el dominio de los Arcontes. En ese punto es mas una cuestión de que “modelo de realidad” estes usando, si es uno que soporte la existencia de fuerzas oscuras provenientes de otros planos u otros sistemas que decodifiquen otro tipo de fenomenos. Por supuesto que cualquier modelo que usemos va a limitar nuestras experiencias de un modo u otro. El chamanismo clásico, al igual que la filosofia gnostica trabajan otrorgandole existencia casi independiente a estas supuestas fuerzas oscuras, dandole imagenes definidas e historias con las cuales uno puede relacionarse. Esto tiene sus pro y sus contras, claro. Despues de Jung y su teoria de los arquetipos y el inconsciente colectivo, cierto neo-chamanismo prefiere usar la visión de que es mejor cuidarse de otorgarle a estas energias existencia independiente de quien las observa. Esto es algo que Crowley hizo hincapie, en mas de una ocasión, creo. Pensar en esas “fuerzas oscuras” como provenientes de las partes irresueltas del inconsciente colectivo (o propio) puede ser muy útil operativamente si estas flipando en un viaje psicodelico, por ejemplo. La visión de los chamanes clasicos parece sin emebargo ser útil en otros contextos. Entonces, son los Arcontes reales? Ah, ya dije que era al pedo..contestar por “si” o por “no”.

      • heraldopsicotronico 4 diciembre, 2012 a 03:18 #

        Está muy bien… al no haber dualidad tampoco hay algo existente por “fuera” de la “propia” conciencia… es así finalmente… Salut!!!

  2. Ulysses Joven 4 diciembre, 2012 a 21:59 #

    El artículo en principio hace cruzas conceptuales y ontológicas jodidas, Hablar de Arcontes asi como draconianos en terminos de entidades abstractas, seria la manera más probable de presentar una explicación más clara del fenómeno arcóntico, ya que ambos terminos eran utilizados dentro del lenguaje juridico y civil. A falta de una comunicación directa con el Pneuma, que representaría el corazón mismo dentro del ideal gnóstico, es asi la ley primordial de la cual se desprende el misterio humano, creo que es importante reconocer que estas entidades de las cuales se tratan en este artículo no son necesariamente entes materiales, y que actuan dentro del plano cognositivo y son los propios miedos internos que lleva las sagradas escrituras como reflejo del pensamiento profético de la epoca. Creo que dentro de los distintos planos puede haber fuerzas opresivas, que disminuyan el desarrollo intelectual del ser humano (ya que este vive en multiples estados), los cuales los gnósticos los relacionaron con los Arcontes, hay muchas analogías tambien con conceptos cristianos primitivos y su posterior desarrollo. Vale la pena desarrollarlo, en breve intentaré de desmenuzar el fenómeno angelologico de la Iglesia Primitiva. Quizas sirva para poder ir construyendo un mapa moderno a todo este asunto antiquísimo.

  3. Mazzu Stardust 4 diciembre, 2012 a 22:12 #

    No es que sea una polémica: si un artículo incita a pensar, es saludable exponer nuestro punto de vista… y a parte es encomiable que incite a mostrar diversas opiniones, no como los medios habituales que sólo ven todo en blanco y negro – o estás a favor o estás en contra -; lo bueno de las páginas como El Heraldo… es que nos plantean diferentes ‘túneles de la realidad’ que podemos utilizar para recordar que no vivimos en una realidad tan plana o termoestática como nos dicen los medios tradicionales, sino que vivimos en un mundo con muchas formas y mucho más termoelástico de lo que nos quieren hacer creer… En cuanto a lo de los ‘arcontes’, guarda, yo al decir que puedan ser “una invención totalmente humana” ¡NUNCA dije que eso fuese una dicotomía entre realidad e irrealidad! Nunca dije que no fuesen ‘verdaderos’. Al contrario: dijen que podían ser ‘una creación’ (algo creado no es irreal – bah, ¡Qué es irreal o no lo es?) Lo que apuntaba mi comentario es a que la descripción de los supuestos arcontes es demasiado humana para que no sean una creación de los humanos. Incluso veo el concepto subliminal de ‘bueno y malo’ (muy nuestro también) o de “divinidad vs demonio”. Yo voy, como dice el amigo Kokote, a un plano mental mucho más profundo: en cierto sentido, los arcontes existen porque habrá gente que los percibe (como los duendes, los fantasmas, Mothman u Homero Simpson), eso no los hace más reales o menos irreales; lo que percibimos somos nosotros mismos… es decir el universo soy YO, VOS, VOS, VOS y VOS; hay tantos universos como individuos que lo perciben… entonces (siguiendo esta lógica) en MI universo los arcontes son la creación de una mente humana, y no van a entrar a él! (o los voy a sacar a patadas en el orto) jeje

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