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Kevin Coyne “Nadie Muere en la Aldea de los Sueños”

5 Ene

Nobody dies in Dreamland – Home recordings from 1972.

Kevin Coyne fue un cronista, un cronista humano, con todo lo que eso implica, su catártico y dulce temperamento es lo que se transparentó en sus años como músico y performer en la marginalidad de la industria discográfica. Nacido en 1944 en Derby, una ciudad industrial en el centro de Inglaterra, un estudiante de Arte que se mudó a Preston a mediado de los sesentas para trabajar como asistente social en el Whittingham Psychiatric Hospital, algo que afectó su posterior carrera como músico. Se mudó a Londres y ahi formó el grupo “Siren” convirtiéndose en un admirado vocalista de blues, finalmente la banda se separaría luego de lanzar dos discos (Siren de 1969 y Strange Locomotion de 1971) bajo el sello Dandelion, dirijido por el DJ más progresista de esos dias, John Peel. LA falta de dinero haría dificil que la banda pueda llevar a cabo una carrera, asi que Kevin decidió hacer su trabajo en solitario.

Fue el manager de Dandelion, Clive Selwood quien le regaló una grabadora a cinta abierta para que pueda registrar sus ideas, en su departamento al Sur de Londres realizó los primeros registros de lo que luego sería su primer disco en solitario “Case History””. Lo que se siente en la escucha es justamente alguien cantando para sí mismo, en la soledad de su hogar, pensando sobre todo en su expresión , porque aunque su técnica es primitiva, tambien es asi de directa, su lirica es simple, por momentos furiosa, como en el blues a capella “I love you baby baby”, sinceras como “Now that I’m getting old (need somebody)” o “Evil Island Home”, somnolientas como “Sleepwalking” y algo psicotizadas como “Bitch” y ” Night Man”. Se nota que su experiencia como trabajador social, y su sensibilidad humanitaria es lo que lo convirtió en un referente de la clase obrera inglesa, su estilo siempre fue sencillo y directo, sus canciones no tienen vueltas complicadas y se reducen a unos pocos acordes, lo que importa es lo que nos cuenta: la historia de las emociones humanas como una manera para poder comprender su entorno, su denuncia contra el trabajo de las instituciones para hacerse cargo de los desamparados. Lo que Kevin Coyne pretende es poder ser comprendido, es una maquina de crear canciones, asi como otros artistas que sufrieron las trampas del sistema y de la conducta humana como Roky Erickson o Syd Barrett. Tuvo la necesidad de cantar con su corazón abierto y sin importar que es lo que se piense de ello.

Estas grabaciones datan del año 1972, cuando Kevin Coyne tenía 28 años, luego de mucho tiempo salieron a la luz por el sello Turpentine, fundado por él mismo y ahora manejado por sus hijos Eugene y Robert.

Christian Colangelo

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Descargar: http://www.mediafire.com/?djq88upaai6c4s4

Audio CONSPIRANOIA 1 online

25 Dic

collage conspiranoiaEntre Marzo y Abril de 2012 el Centro de Investigaciones Artísticas de la Fundación START (Buenos Aires, Arg.) fue sede de la primer edición de CONSPIRANOIA, Seminario/Performance sobre Teorías Conspirativas a cargo del artista visual Franco Vico, participante del programa de artistas 2011 de dicha institución e integrante del staff de EHPsi. Cada encuentro fue grabado para formar parte del Archivo del CIA y subido recientemente para ser escuchado online en toda su extensión. Acercamos este material como parte del combo navideño, esperando que les sea útil y disfrutable… Light One Up!!!

Escuchar CONSPIRANOIA 1 online

¿MK-Castaneda? (parte 1)

23 Dic

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Un ejercicio especulativo. Este artículo apareció en el fanzine Le Mutant Diplomatique, en un número monográfico dedicado a la figura de Carlos Castaneda. El autor agradece a Drew Hempel sus aportes bibliográficos.

por El Reverendo JFK Tadeo

Amy Wallace menciona en Aprendiza de bruja cómo al final de su vida Castaneda habría estando dictando notas a una de sus colaboradoras acerca de una novela que describiría su trabajo como asesino a sueldo de la CIA en España. Dejando de lado el tema de la intervención de la CIA en la política española —véanse Los expedientes secretos de Manuel Carballal o La CIA en España de Alfredo Grimaldos para una elocuente discusión sobre el tema—, el discurso de que el movimiento psicodélico estadounidense fue de alguna forma diseñado o conducido de forma encubierta por las élites está tomando más y más fuerza los últimos años. Wallace dice haber recibido una carta anónima desde Simon & Schuster en la que se sugería que Carlos Castaneda no escribió exactamente sus libros, o no al menos en su totalidad. Todo ésto puede ser, claro está, simple rumorología, pero la idea de una mano negra manejando a Castaneda debe ser examinada.

Jay Fikes señala en Carlos Castaneda, oportunismo académico y los psicodélicos años sesenta cómo «para el año 1959 los militares estadounidenses empleaban a civiles como conejillos de indias para sus experimentos con LSD. Abbie Hoffman, el activista más radical de los 60, oyó hablar de la LSD por primera vez a Aldous Huxley en 1957. Dos años después, Herb Cahen, el columnista del San Francisco Chronicle, escribió que se pagarían 150 dólares a los voluntarios que participaran en los experimentos. Según Hoffman, “aquello vació Berkeley”. La cola de gente que esperaba ser retribuida por hacer un viaje era tan larga que Hoffman se quedó sin conseguirlo». Y, continúa Fikes, «en Stanford se desarrolló otro programa de investigación patrocinado por los militares. Fue allí donde el marido de Margaret Mead, el antropólogo Gregory Bateson, se aseguró de que Allen Ginsberg tomara LSD. (…) A Bateson le había dado LSD el Dr. Harold Abramson, un operario de la CIA que se deleitaba “conectando a intelectuales”».

Ciertamente la UCLA —en donde Castaneda obtuvo su título y en donde también llegó a recibir un respaldo entusiasta por parte de muchos antropólogos profesionales— también contaba con la presencia de agentes de la inteligencia estadounidense. Por ejemplo, en 1969 el Dr. Louis Jolyon West —quien participara en los primeros experimentos de la Guerra Fría sobre lavado de cerebro— fue nombrado director del Departamento de Neuropsiquiatría de la UCLA. Citemos algunos títulos de los estudios publicados por West para hacernos una idea de sus intereses: “Lavado de cerebro”, “Psiquiatría, lavado de cerebro y el carácter americano”, “Alucinógenos”, “Cultura hippie”, “Disturbios en el campus y la contracultura”, “Sectas, libertad y control mental” o “Técnicas de persuasión en sectas contemporáneas”. Además, no sólo se financiaban  en la UCLA estudios sobre control social; en The CIA doctors el Dr. Colin Ross explica cómo en 1966 había ingresado en el mismo departamento de Neuropsiquiatría la Dra. Thelma Moss, la cual llevó a cabo numerosos estudios sobre PES y fenómenos paranormales: “Efectos de PES en ‘artistas’ contrastados con ‘no artistas’”, “Investigaciones cuantitativas sobre una ‘casa encantada’”, “PES en largas distancias”, “Telepatía y vigilia”, “Hipnosis y PES: un experimento controlado”, “El efecto de la creencia en el éxito de la PES” o “¿Existe una energía en el cuerpo?”.

Lo que no deja claro el rumor que Wallace reproduce es si Castaneda, de haber ejercido como agente de la CIA, habría participado consciente o inconscientemente en dicha empresa: simplemente carecemos de la información necesaria para averiguarlo. Pero lo que sí es cierto es que existen precedentes para contemplar ambas opciones, y más si se tiene en cuenta que ocultismo y espionaje comparten un campo común de la experiencia humana. Como señala Michael Howard, «las oscuras artes del espionaje tratan de la obtención de información secreta, y brujas, psíquicos y astrólogos han afirmado siempre ser capaces de predecir el futuro y de saber cosas ocultas a la gente ordinaria (…) Ocultistas y oficiales de la inteligencia son similares en diversos aspectos, dado que habitan en un sombrío inframundo de secretos, engaños y desinformación». O en palabras de Iona Miller «lo que los espías tienen en común con los magos es una increíble habilidad para conectar lo aparentemente inconexo, darse cuenta de lo que sucede tras las bambalinas y ver más allá de las pistas falsas. (…) Ambos han aprendido a sintetizar e interpretar datos, a marcarle el paso a la gente y a controlarla mediante las artes comunicativas. Como observadores entrenados, los magos y los espías son adeptos a la lectura de la mente de las personas y al mantenimiento de secretos».

En un polo del argumento sobre la intencionalidad de Castaneda lo tendríamos uniéndose voluntariamente a las filas de las agencias de inteligencia —como se dice que ya hicieran en el pasado otros “hombres de conocimiento” como Aleister Crowley o John Dee. En el polo contrario, Castaneda aparecería como una víctima de los proyectos de control mental que persiguió activamente la CIA —ARTICHOKE, MK-ULTRA, etcétera. Siendo esta última una posibilidad más compleja que la de la unión consciente con los manipuladores —aunque dado el caso siempre se podría especular acerca de dobles y triples intenciones—, contemplémosla con más detenimiento.

Pre-historia del Control Mental

La creación de un asesino programado —lo que se llamó el “candidato manchuriano”— comprendería: 1) la inducción de hipnosis en sujetos involuntarios, 2) la creación de un subsecuente estado de amnesia y 3) la implantación de sugestiones posthipnóticas duraderas que se activarían mediante un estímulo concreto. En un experimento en 1954, el oficial Morse Allen consiguió poner en estado de trance a una de sus secretarias, implantándole la orden de matar a una compañera suya —lo cual de hecho intentó utilizando una pistola descargada que Allen había dejado a su alcance (inmediatamente pasó a olvidar todo el episodio).

No era, claro está, la primera vez que se inducía a la violencia por medio del trance: ésto es de hecho una constante durante toda la historia. Como cuenta Martin Cannon en “The pre-history of MK-ULTRA” el uso de la Amanita Muscaria y otras técnicas de inducción al trance con fines bélicos —con el fin de reducir el miedo y la ansiedad frente al conflicto y aumentar la fuerza, la resistencia, la agudeza mental y la habilidad de soportar el dolor— eran ya conocidos en las tribus de Rusia central hace 4500 años. El Dr. William Sargant, también involucrado en los estudios sobre control mental estadounidenses, era plenamente consciente de ésto:

“Algunas personas pueden producir un estado de trance y disociación en sí mismos, necesitando cada vez menos de estímulos emocionales fuertes y repetitivos, hasta el punto en que se vuelve un patrón de condicionamiento de la actividad cerebral que llega a darse únicamente ante pequeños estímulos y dificultades. Por ejemplo, en el contexto de las religiones primitivas (…) si el trance se acompaña de un estado de disociación mental, la persona experimentándolo puede ser profundamente influenciado  en su conducta y su pensamiento subsecuente.”

Otro ejemplo paradigmático puede encontrase en la figura del señor de la guerra persa Hasan I Sabbah, quien al parecer inducía un trance a sus reclutas haciéndoles creer que estaban literalmente muertos y que se encontraban en el Jardín de las Delicias; acto seguido, los sacaba de dicho trance y los enviaba a luchar prometiéndoles que su martirio sería recompensado con el regreso al paraíso.

En Las armas secretas de la CIA, Gordon Thomas describe a los integrantes de los programas de control mental inmersos en la lectura de antiguos grimorios y expedientes de la Inquisición, estudiando la aplicación de ritos de vudú a sus experimentos y viajando por todo el mundo en busca de drogas exóticas. Pero, en cierto modo y como sugiere John D. Marks en En busca del candidato de Manchuria, todos estos experimentos supusieron de hecho la puesta en evidencia de las limitaciones de la mente occidental en su búsqueda por el control de las técnicas de pueblos del pasado: el lavado de cerebro que la China comunista había realizado en los soldados estadounidenses —el suceso que de hecho disparó la paranoia de los mandatarios de los EEUU respecto al control mental— y que había sido llevado a cabo por consumados acupuntores habría acabado siendo más efectivo que los experimentos estadounidenses. (Marks sin embargo admite que los documentos declasificados a los que tuvo acceso son en el mejor de los casos ambiguos y que estaban altamente censurados. Del mismo modo alberga fuertes sospechas de que la batalla por el control de la mente de la CIA se trasladase al campo de la alta tecnología; los avances que en los últimos tiempos están saliendo a la luz en el campo de los dispositivos cibernéticos aplicados a la mente humana desde luego no augurarían nada bueno si se decidiese aplicarlos al control social, pero éste es otro tema).

Pero volviendo al experimento de hipnosis de Morse Allen con su secretaria asesina, una cosa era tener éxito en el entorno de una oficina y otra bien distinta sería llevarlo a cabo en el  campo de la acción real. Como sopesaba un veterano del MK-ULTRA: «si tienes un cien por cien de control, tienes también un cien por cien de dependencia. Si algo sucede y no lo has programado, tienes un problema. Si intentas implantar flexibilidad, pierdes el control. En el momento en que dejes tomar decisiones al agente, careces del control».

A veces existe una cierta tendencia  entre los investigadores de la parapolítica de mistificar a los agentes de los complots con un aura de poder oculto, pero puede que ésto tenga luego poco que ver con la realidad; lo cierto es que en el mundo real la torpeza, el azar y la chapuza hacen su aparición en cualquier lugar. Considérese por ejemplo esta hilarante anédocta narrada por el Dr. Sidney Gottlieb:

“Como sabrán, uno de los problemas de los dispositivos de sonidos instalados en la pared o bajo una alfombra es que, al igual que una cámara fotográfica, toman una imagen de lo que captan, no de lo que ustedes interpretarían por sí mismos gracias al cerebro. Los seres humanos tenemos una cóclea en los oídos que filtra los sonidos para que podamos sostener, por ejemplo, una conversación en un cóctel. Sin embargo, si uno graba un cóctel, recogerá todo el ruido y no podrá distinguir la conversación. Hemos estado trabajando en un dispositivo de audio que filtra el ruido de fondo. Hemos usado una cóclea de verdad, una cóclea de gato. Cableamos al gato para que bloqueara todos los sonidos indeseados. Lo adiestramos para que escuchara conversaciones y no el ruido de fondo. Nos hemos gastado un dineral. Abrimos al gato, le metimos baterías y lo cableamos. Usamos su cola de antena. Luego le hicimos pruebas y más pruebas. Descubrimos que dejaba el trabajo a medias si le entraba hambre, de modo que nos ocupamos de eso conectándole otro cable que le quitaba el hambre. Luego lo llevamos a un parque y le dijimos: «Escucha a esos dos tipos. No escuches nada más: ni a los pájaros, ni otro gato ni un perro. ¡Sólo a esos dos tipos!». Mientras el gato cruzaba la calle, un taxi lo atropelló. Allí estábamos, sentados en nuestra furgoneta, listos para grabar al gato mientras él nos retrasmitía la conversación de aquellos dos sujetos, ¡y el gato estaba muerto!”

Constinúa en parte 2

El Gran Libro de las Conspiraciones

19 Dic

Choppers-NWO

The Big Book of Conspiracies es un comic que forma parte de la serie The Big Book Of Editado en el año 1995, guionado por Doug Moench y dibujado por varios artistas, es una investigación que recopila y explica en formato historieta, las ‘teorías conspirativas’ más difundidas a nivel global. He aquí su introducción.

Descargar libro original en inglés (el formato .cbr se puede descomprimir cambiando la extensión a .rar o .zip)

por el Reverendo Ivan Stang* – Trad. por Franco Vico

Teóricos de conspraciones. Aficionados conspirativos. Locos conspirativos. Chiflados conspirativos.

Estos son algunos de los amables términos para la gente que intenta levantar el velo, mirar bajo las rocas y curiosear en los negocios de, digamos, las “autoridades”. ¿Por qué es que los investigadores conspirativos tienen peor prensa que los perpetradores de conspiraciones? ¡Debe ser una conspiración!

Están aquellos que ven conspiraciones literalmente por doquier: La viejita de la Sociedad John Birch que teme a los Comunistas bajo su cama, el fanático religioso que ve Satanistas en todos lados, el cultor de la Ufología que confunde algo que podría curarse con prozac con mensajes de Los Hermanos del Espacio. Después están los conspiracionistas más razonables, que piensan que debe haber algo de cierto en todo ello. El problema es el efecto dominó. Una vez que estás lo bastante seguro de una teoría conspirativa, eso tiende a conectarte con otras teorías conspirativas aledañas. Pronto estarás creyendo en unas cuantas, y empezarás a sonar como uno de esos chiflados, a menos que seas selectivo en qué contar y a quién.

Yo puedo hacerme el sarcástico sobre las teorías conspirativas, igual que mi vecino de al lado; me gusta creer que soy escéptico hasta la médula. Aun así, yo realmente creo en un gran porcentaje de lo que se presenta en este libro. Peor aun, yo creo que LA CONSPIRACIÓN– la de la gente común y corriente al etiquetar al investigador conspirativo como lunático- es parte de una conspiración mayor.

De hecho, una cosa que te inclina hacia la visión conspirativa de la Historia es la forma en que la gente más confiada a tu alrededor reacciona frente a la idea misma. Trata de discutir las más atroces fechorías de la CIA con respetables miembros de la sociedad. La gente se apartará. Simplemente no se permiten pensar que los hombres cuyos retratos todavía cuelgan en Municipalidades y oficinas corporativas fueron en realidad monstruos amorales y resueltos colaboradores de los Nazis. ¡Implica que los políticos sonrientes, desinteresados y de mejillas rosadas a quienes acaban de votar puedan estar involucrados en algo peor!

No hay duda de que algunas de las teorías conspirativas presentadas aquí reálmente sucedieron, e incluso puede que sigan en actividad. Por ejemplo, la coalición de la CIA con los criminales de guerra Nazi, o sus experimentos de drogas en ciudadanos norteamericanos, realmente no están sujetas a debate. Incluso la CIA lo admite. Pero… ¿Extraterrestres contactando con agentes federales para abducir y criar humanos para experimentos genéticos? !!!Vamos!!!

Sin embargo, pensémoslo. Incuestionablemente, la realidad, e incluso su pariente lejana la Historia, son por lejos más extrañas que cualquier cuento de Ciencia Ficción. Si algo tan descabellado como Nazis pagados por la CIA para entrenar a fanáticos de Medio Oriente para luchar contra el Comunismo puede ser real, y definitivamente lo es; ¿Por qué no puede serlo la conspiración de los Aliens y la CIA? ¿Si la CIA condujo experimentos masivos sobre la ciudadanía con LSD, y definitivamente lo hicieron, entonces por que no usarían como fachada una institución “Cristiana” para convertir jóvenes y lunáticos devotos en candidatos manchurianos que maten estrellas de rock anti-stablishment o incluso presidentes, haciendo ver a todo joven devoto más lunático que la CIA?

Midnight-Climax-CIA

Algunas de las clásicas teorías conspirativas incluidas aquí son sólo eso: Teorías. Improbables y paranóicas, se las predica sobre muy pocos hechos, como la de los Masones creando a los aliens grises para ayudar a destruir al mundo bajo oscuros propósitos. Otras están fundadas en puras coincidencias, como la conexión JFK-Lincoln. Incluso yo las considero locas. Pero, lo que para uno es ser un paranoico lunático, para otro es ser un dedicado investigador. La paranoia solamente tiene una mala reputación, y como dice el antiguo refrán, “No es paranoia si realmente están detrás de ti”. Y lo están. La gente debería ser mucho más paranoica. Mucha gente denominada “normal” es de hecho muy paranoica, solo que por las razones equivocadas. Desde que el FBI no ha encontrado pruebas de cultos rituales satánicos asesinos, las muchas conspiraciones fundamentalistas cristianas tuvieron que inventarlas. El mismo tipo que está convencido de que el ejercito no podría nunca hacer algo malvado y anti-norteamericano, está convencido de que el demonio envía bandas de Heavy Metal para corromper a nuestra juventud. Está paranoico por los activistas de la Marihuana, pero conduce borracho. Está paranoico del sexo y la violencia en TV pero cree que todos deberían tener su propia arma automática. Ha aprendido que los medios están controlados por liberales porque escucha tonterías de ultra-derecha por la radio todo el día.

Pavorosamente, la mayoría de los casos presentados aquí están respaldados por hechos. Innumerables hechos. La interpretación de los mismos puede depender de uno, pero, si uno lee alguno de los libros enlistados en la bibliografía encontrará que Doug Moench, quien guionó todo este proyecto investigando a los clásicos del área, nos ha ahorrado mucha labor. Él ha hecho el sobresaliente trabajo de decantar y encapsular los que usualmente son temas muy confusos. Este libro no está “haciendo simple lo complejo”, por que lo complejo no es simple, esa noción es la que permite que las conspiraciones sean exitosas. Pero provee de una muy necesitada perspectiva. Le permite al lector desconcertado hacer un paso atrás en la dirección correcta, no hacia la cornisa del acantilado, si no lejos de esta. ¿Entonces dónde está el equilibrio? ¿Qué teorías conspirativas deberías creer? O si prefieres ¿A qué conspiraciones deberías unirte?

Recuerdo el momento en que pensaba que todo el berenjenal de varios francotiradores en Dealey Plaza, los dobles de Oswald y todo eso era estúpido. Hasta que se lleno de gente el terraplén de césped. Y mientras me formaba acerca del rompecabezas de la conspiración de JFK, aprendí una terrible verdad. Si uno investiga lo suficientemente hondo, a veces uno empieza a formar parte de la conspiración. Ahora soy un participante del encubrimiento del caso JFK. Se porqué la familia Kennedy tuvo que dejar hacer a la Comisión Warren, pero si lo dijera pondría vidas en peligro. En serio. (¡Paren de reírse!) Empiezas a paranoiquearte y al minuto siguiente eres uno de ellos.

Es tan exasperante. No se puede simplemente develar una conspiración y dejarla así nomás. Siempre tienes que tener en cuenta las posibilidades de desinformación deliberada. Por ejemplo, tal vez los federales le pagan a Bob Lazar para hablar de OVNIs estrellados en bases aereas y aliens grises que te roban el alma, con el objetivo de distraer a los investigadores de algo… ¡mucho peor! El nivel de oscuridad puede volverse enloquecedor.

Tal vez esa sea la idea. Tal vez es una regresión infinita. Tal vez no hay escape. Tal vez… quizás… no existe Una Sola Gran Verdad en la que debamos creer. Tal vez todo es una conspiración ¡Ja, Ja! ¿Quién sabe? Tal vez uno de estos días descubramos que eso no es tan gracioso después de todo. Lo bueno es que esto es sólo un libro de comics.

*Sagrado escriba nro. 273 de la Iglesia del SubGenio, es el autor de Revelación X y de El Libro del SubGenio, productor del programa de radio La Hora de la Flojera, y del video Ascender.

Poliamor: “En una tierra de colores claros”

17 Dic

La modificacion de una legislacion  refleja las caracteristicas sociales y su dinamismo, en este caso la ley matrimonial para incluir el poliamor. En  un segmento de esta historia de ciencia ficcion* se describe un escenario demasiado similar a un posible futuro para ser pasada por alto.

besos robados

*Ciencia ficcion: dicese del genero literario y otros medios culturales, que tuvo una ingente cantidad de exponentes visionarios de calidad, que pronosticaban cambios tecnologicos economicos y sociales, esmeradamente atentos de los tonos emocionales complejos que incitaban en el publico. En algun momento entre la guerra fria y la explosion del consumismo de los años 80’s -90’s; fue desvirtuado y “salio de circulacion”, a salvo en grupos minoritarios.

bunker¿Qué ha quedado? Por una parte, un montón de temas conocidos, iconos y lugares comunes  (robots, naves espaciales, mutantes, etcétera) que se pueden utilizar y reutilizar sin tener que reinventarlos, y una serie de futuros que aun en sus versiones más terribles (yo agregaria en las más hermosas tambien) se han vuelto míticos, ajenos al tiempo histórico.” Alberto Chimal

Sin embargo, ¡parece haber esperanzas! gracias a un reciente incremento considerable en las legiones que salvaguardaron esta fuente de asombro y nuevos horizontes.

De la mano de varias obras en las pantalllas, la mente del publico se expande merced a sus naves con sonido espacial, protagonistas metrosexuales, bromas sobre schrödinger, apocalipsis subsidiados por banderas a rayas,  elfos estilistas, zombies asesinados por modelos clonadas, anteojos negros, vampiros brillantes y sigue la lista de joyas de los ultimos años, fieles en materia de reflejar los recovecos profundos de la mente humana.  Sin embargo, no podemos más que preguntarnos si…

Spaceman

¿Quizas es ésta una erupcion de la masa critica noosferica, manifestando grandes porciones de la poblacion como creyentes de la multiversalidad?

¿una simple y toscamente labrada aún, vulgarizacion de la ciencia, cual sueño y meta de Isaac Asimov ?

¿El mundo se volvio gay y/o nerd?

Sin mas desvarios los dejamos con la vision de Robert Sheckley.

Ahora es otro día, y estoy más animado. No sé por qué el pasado me provoca aprensiones tan mórbidas. Como me ha dicho Wolfing, el   pasado es siempre un estado de potencialidad, y sus diversos desenlaces pueden conocerse por el estado de uno en el presente.

Wolfing y los demás son grandes amigos, mejores de lo que merezco. Rara vez se irritan  conmigo, aun cuando mi educación en otro mundo me induce a cometer toda clase de torpezas involuntarias. Contemplan mi comportamiento con los ojos generosos del amor, yo hago lo mismo con ellos. Este es un día especíalisímo para mí, lo que aqui llaman ” un día de fuego en el cielo”. Empezó muy serenamente y sin indicios de lo que vendría.

Llamaron a la puerta.  Wolfing había venido a visitamos. Hablamos un rato de cosas intrascendentes. Un extraño la habria considerado una conversación normal, Pero Wolfing y yo tenemos vínculo-de-amistad. Esto significa que no puedo evitar interpretar las emociones que trasuntan sus gestos, ademanes y movimientos corporales.  Mi dominio del idioma ha mejorado inconmensurablemente desde esos ingenuos días en que pensaba que las palabras querían decir lo que decían y nada más; pero con frecuencia titubeo ante sutilezas congénitas, más propias de la telepatía que de una lengua hablada.

Wolfing tuvo la amabilidad y la valentía de ayudarme a salir de mi dilema. No sé cuántos escollos tuvo que superar, pero al fin atinó a decirme:

– Estos últimos días he estado muy tenso.

-¿Cuántos días? – pregunté.

– Tres.

Por lo tanto su tensión se remontaba al festival de Sarameish. Ahora estaba ruborizado y se mordía el labio. El esfuerzo de haber tenido que dar una clave tan directa le resultaba agobiante. A juzgar por su expresión, echaría a correr de un momento a otro.Yo tampoco las tenía todas conmigo. La insinuación habria sido suficiente para cualquier keldoríano, pero ¿le serviría a un tosco terrestre? Me impuse serenidad. Ahora enfrentaba las exigencias de la amistad, una responsabilidad tremenda.

– Ella no me ha hablado desde Sarameísh-díjo Wolfing,- y no pudo disimular del todo el temblor de su voz.

Ahora las cosas se aclaraban, y pude hablar con más seguridad- jEso mismo demuestra su preocupación! Tu conoces la proverbial reticencia de las mujeres y su afán de ocultar sus sentimientos más intensos. El amor de Lanea por ti …

-¿Amor? ¿Dijiste amor? Esa debe ser una exageración considerable, aunque bien intencionada.

Ahora pisaba un terreno seguro y decidi seguir adelante sin titubear. -Jamás exageraria en un asunto así!

-¡Amor! ¡No puedo creerlo!

– Entonces eres el único hombre de Morei que lo ignora. ¡Vamos, vuelve a tus cabales! El amor es esa relación ansiada y natural cuyo comienzo está siempre en el grupo-amistoso. Me imagino que lo  sabes.

–Lo se. -dijo Wolfing, vacilante- lo se abstractamente al menos. Pero uno nunca puede estar seguro de un individuo particular de antemano. Y con franqueza, tenia miedo de que tu…El_Santo_by_evacabrera

-Reí- Me viste como el capitán Destrozo, ese bárbaro celoso y posesivo de las comedias populares! O como una perversa criatura de un planeta maligno!Tal vez lo soy, pero no a tal extremo, amigo mio. Las delicadas obligaciones del grupo-amistoso son tan sagradas para mi como para ti. Wolfing quiso argumentar que nunca habia pensado nada semejante y tranquilizarme con  respecto a la hondura y fervor de su amistad. Pero lo  interrumpí, aceptando su emoción de antemano. Yo estaba exultante, pues por una vez habia intuido directamente la situación y sus requerimientos sin que me la hubiesen aclarado con pelos y señales. Y eso significaba que estaba empezando a cumplir con mi ambicion de igualarme a mi raza adoptiva y a mi grupo, de fundirme con ellos hasta ser absolutamente similar.

– Wolfing -dije-  el amor es la más sutil de las emociones, pero debe demostrarse palpablemente. Lanea está esperándote en el dormitorio. Lleva tu amor a su amor, y llevad mi amor con el vuestro.

WoIfing me apretó el hombro con fuerza, más allá de las palabras intercambiamos d’bnai, ese acuerdo total e inexpresable que trasciende los limites del lenguaje.

Mariska es rechoncha, saludable y un poco tonta, muy parecida al esposo, Grandinang. Tiene la tez parda y un sabor ligeramente salado. Siempre parece estar de buen humor, igual que Grandinang. También se le parece en muchas otras cosas. A veces, cuando hago el amor con ella, casi tengo la impresión de tener debajo a Grandinang.  Su departamento es un desquicio, las ropas no le sientan bien, y pienso que se lava menos de la cuenta. Para mí esto sólo le añade un encanto especial. Supongo que es (por contraste con Lanea, que es quisquillosa como un gato. (Un gato de la Tierra) He estado continuamente con Mariska dos días con sus noches.
Me mantengo en contacto con Lanea, desde luego. Hablamos por teléfono cada tantas horas. WoIfing tuvo que atender un problema familiar después de una sola noche con Lanea, y ambos quedaron muy contrariados. Le sugeri que probara suerte con Doerniche, quien me parecía más adecuado a su presente estado de  animo que Eliaming o Grandinang.

Pero cometi un desliz, Doerniche, al haber vencido simbolicamente al Díos de la Discordia, manzanadeladiscordia.está investido ahora con los atributos del Dios.  Es goemu  el equivalente más aproximado seria “ritualmente impuro”. Debe abstenerse de todo contacto físico por un mes, expiando las culpas de todos nosotros.       Al final de ese periodo, una sencilla ceremonia lo despojará de su divinidad y su goemu.

Por cierto no podía esperarse que yo supiera todo esto. Pero Lanea se enojó conmigo, pues le había mencionado en voz alta algo que ella no podía tener. De cualquier modo Lanea y yo tuvimos nuestra primera riña. Del principio al fin duró una hora, y nos causó una profunda conmoción.Sin embargo, pienso que nos ayudó a comprender la hondura y fortaleza de nuestro amor, y eso es bueno.  Mariska y yo lo estamos pasando tan bien que casi envidio a Grandinang. Afortunadamente no es necesario: como Mariska y yo estamos enamorados, la costumbre nos concede treinta días de contacto ilimitado. El único problema que me plantea esto es Lanea a  quien amo tiernamente.

Aquí debo hacer una pausa para aclarar mi utilizacion de la palabra “amor”. En  Kaldor esa palabra no existe. En este planeta, el amor nunca se expresa como un estado mental singular  (y por lo tanto esencialmente simple). Aquí se toma el amor por lo que es: la más compleja y exquisita de las emociones. En kaldoriano existen unas doscientas palabras que significan amor, y cada cual describe un estado emocional específico. Aqui intentan describir la infinita variedad, la variada intensidad y las exquisitas complejidades de ese espectro de emociones que en la Tierra rotulamos con una sola palabra, “amor” . Aqui nadie usaría un término tan vago. La emoción que siento por Mariska se denominamardradi y alude a una atraccion sencilla, esencialmente fsica, con dos o más afinidades no sexuales, que en conjunto ejercen una cantidad de fuerza psiquica . En cuanto a Lanea, estoy en ourmge.  Lo cual alude a un conjunto más profundo de estados psico-emocíonales, complejos y excitantes, el sabor semi prohibido y por lo tanto tentador de la extrañeza.

Supongo que el amor es tan complicado en la Tierra como en Kaldor. Pero aqui no es tabu  practicarlo ni mencionarlo. Todo  lo contrario Aquí uno puede tañer ese instrumento infinitamente complejo que es el amor. En cierto sentido, uno debe tañerlo. Si Kaldor significa algo, significa amor.

Este departamento es realmente una solucion ideal para todos. Viviendo todos aquí-yo, Grandinang, Wolfing, Eliaming, Doerntche, y nuestras esposas-, pudimos arreglarnos sin el estorbo de esos diagramas. Hemos adoptado otra práctica sexual, el beriang que en la Tierra podria llamarse ” orgia” .Sin embargo no es una orgía, al menos en el sentido que tiene la palabra en la Tierra. Aquí francamente, el beriang no es mucho más que una manera cómoda de hacer lo que ya estabamos haciendo.  Nos evita esas tediosas idas y vueltas de una habitación a otra y a uno le ahorra el papelón de entrar distraídamente en el dormitorio equivocado la noche equivocada.

CARTEL

El propósito del beriang es suprasexual. Cuando todos dormimos juntos en el mismo cuarto sobreviene un estado de hipersensualidad. Los problemas de precedencia quedan eliminados cuando los cuerpos tibios se tocan y confunden. El contacto sexual (aunque de suma importancia para nosotros) se vuelve secundario ante la alegria de dormir todos juntos y abrazados. El beriang es practicado con relativa continuidad por un tercio de la población, según me han dicho. Debo admitir que tiene sus desventajas, aunque son menores.

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La fuerza sexual acumulativa generada por diez personas que hacen el amor juntas noche tras noche provoca mareos y problemas auditivos a algunos individuos. Por otra parte, algunas personas no pueden aguantar estar juntos por tanto tiempo. A esta gente, con su ansia de soledad, se la considera alienada y es objeto de una piedad especial Y por último están esas irritaciones menores, los cambios de posición. Los quejidos, los gruñidos, los ronquidos, que impiden conciliar el sueño. (.. ) Siempre se pueden aprovechar los varios dormitorios desocupados, por supuesto, y yo lo he hecho ocasionalmente. Pero no me gusta abandonar a mis amigos; es un poco rudo y desconsiderado, y un kaldoriano nativo lo percibe mucho más que yo. En principio,  el beriang  es una actividad placentera y vale la pena aceptar los inconvenientes menores que acarrea. El beriang es el estado social al cual Kaldor aspira oficialmente, pues ejemplifica la cúspide de la integración. Pese a esto, Lanea y yo nos hemos tomado la costumbre de escaparnos solos. Nada menos que al depósito de arriba. He puesto un colchón en el suelo y allí hacemos el amor. No sé por que deseamos estar solos y alejados de todos los que queremos. Hay un jueguito que Lanea y yo hacemos con los dedos de los pies. No es nada avergonzante, pero nunca lo hemos hecho delante de otros. Tal vez nuestro deseo de estar solos tenga esa sencilla explicación.

Eliaming y yo hemos tenido un breve amorio y ahora ha terminado. Aun nos queremos,y nuestra amistad sigue intacta , pero ya no experimentamos ese deseo urgente que determinó nuestra relación y la volvia  mágica. Todavia lo considero hermoso, pero ya no siento el impulso de poseerlo.  tumblr_maxq7kB4c91r4vq6bo1_500

Lanea y yo estamos juntos de nuevo.  Durante tres semanas estuvimos  en nocoteth. Que puede definirse sin mayor precisión como una separación breve, sin pérdida de ourmge, cuya finalidad es incrementar el espectro y comprensión sensoriales (hetti) de cada uno y usarlos para lograr un nivel amoroso mas complejo  y gratificante.  Lanea y yo llegamos a un hetti  muy satisfactorio, y nuestros mutuos sentimientos nos han desplazado ahora a la categoria chaardi que consiste en la profundización y espiritualización de lo  que sentiamos en el ourmge.

Recibimos muchas felicitaciones por esto, como era de imaginar. Poco más del diez por ciento de la población llega al chaardi, y quienes lo alcanzan se convierten en héroes culturales, pero aunque es delicioso sobresalir, hemos decidido no intentar una nueva elevación de nuestras relaciones

en esto,  alien-and-man-copy1como en toda actividad, se corre el riesgo del exceso de especialización, con la consiguiente pérdida de contacto con otras corrientes vitales de la vida.

Creo que es posible excederse en todo y que el amor en un nivel más alto es autoerotismo.

Extracto de: En una tierra de colores claros” de Robert Sheckley

 

La Singularidad

24 Nov

Un cuento de Sci.Fi metafísico, sobre la expansión del Universo en fast forward…

por Víctor Heco

Tardó en darse cuenta. Si hubiera prestado atención lo habría notado. Las cuatro cuadras que caminó hasta La Eulogia, le costaron una enormidad. Avanzaba con el cuerpo tirado hacia adelante, como empujando una etérea barrera que le ofrecía resistencia a cada paso. No había viento. El viento de agosto que recorre con furia las calles y agita los árboles hoy no soplaba. El cielo estaba despejado. Las hojas de los fresnos y plátanos permanecían inmóviles y sin embargo a él se le hacía trabajoso llegar al pub. Con un esfuerzo sobrehumano llegó a la ochava de Santa Fe y Avda. San Martín, de inmediato abrió la puerta y entonces si, la sensación de alivio lo invadió. Sintió como si hubiera escapado, a duras penas, de alguna sustancia viscosa que trataba de retenerlo, de impedirle avanzar.

El bar estaba desierto. Cosa muy rara a esa hora. Las once de la mañana, momento de café y charla intrascendente. De fútbol y política. De cigarrillos y chismes. Extraño. Ni el mozo estaba. Sobre la pared, a su espalda, un gran televisor mostraba imágenes del noticiero y de tanto en tanto las grandes sonrisas de los conductores anunciaban desgracias ocurridas aquí y en el mundo, mostrando plagas, huracanes, terremotos, mineros sepultados y escándalos del espectáculo. Avanzó con cautela. Estudiaba el ambiente. No estaba acostumbrado a ese silencio. A esa soledad. Tomó asiento junto a la ventana que da hacia la Avenida. Una ventana blanca, de esas antiguas, que se abren verticalmente, con medio vidrio. A su derecha, en diagonal veía el kiosco de Finito, justo en la esquina. También había poco movimiento. Todo muy quieto se dijo

Tal vez se distrajo. Tal vez porque era su costumbre, pensó, el mozo no lo consultó y directamente le trajo el café pero  lo cierto es que no vio nada de eso. Ni el mozo que se acercaba, ni la chica detrás de la barra sirviéndolo. Estaba mirando los coches detenidos en el semáforo cuando al dar vuelta la cabeza, vio el pocillo frente a el mientras que todo seguía solitario. Tampoco recordaba cuándo había encendido el cigarrillo, pero éste estaba humeante en el cenicero junto al recipiente con azúcar y edulcorante. Vio también dos sobrecitos rasgados en elocuente muestra de que los había volcado en la tacita. ¡Nada, no recordaba nada! ¡Qué sucede!, gritó. ¡¡ ¿Dónde están todos?!! Silencio, absoluto, opresivo y total silencio. Bajó la cabeza, trató de ordenar las ideas pero tampoco tenía ninguna. En su interior también había silencio, sólo alcanzaba a escuchar el televisor, por mas que no le prestara atención la voz le llegaba muy clara a sus oídos.

Escuchaba a alguien hablar en inglés y a pesar de no saber el idioma lo comprendía claramente. Quien hablaba parecía balbucear. Era una voz conocida. Alzó la vista y lo reconoció. Stephen Hawking, se dijo, el célebre astrofísico. Estaba explicando, con su metálica voz emitida a través de un ordenador,  su teoría acerca de que Dios, ni ninguna divinidad habían tenido nada que ver en el Big Bang. El decía que Dios no tuvo intervención cuando el infinitesimal punto conteniendo toda la materia y energía que hoy hay en el universo hizo explosión. En la colosal detonación ocurrida hace trece mil millones de años no hubo ninguna participación sobrenatural, sólo las leyes de la física. Sí, agregaba, hay un instante, inmediatamente anterior a eso en que esas leyes no se cumplen, eso se dio en llamar Singularidad. Aún no pudimos dilucidar ese hecho, agregaba el científico, pero algún día, lo sabremos. El periodista formuló una  pregunta pidiéndole precisiones sobre el Big Bang y Hawking dijo, con el lenguaje simple y llano de quien domina un tema: – Lo que ocurrió fue lo siguiente. Luego de la detonación, inmediatamente después de la Singularidad, la materia que hoy contiene el universo comenzó a expandirse. Toda la materia, la energía, la materia oscura, el hidrógeno, el helio, todo, empezó una expansión que aún continúa y los elementos químicos básicos comenzaron a combinarse y a formar las estrellas, las galaxias y los planetas. Todo surgió de ese momento mágico y, contrariamente a lo que se pensaba, la velocidad de expansión del universo continúa acelerándose. Llegará un día, dentro de millones de años, en que nuestro cielo no será tan luminoso como lo conocemos ahora, el cielo será oscuro pues las estrellas, se están desplazando.

Ese fue precisamente el momento en que se dio cuenta. ¡Claro!, dijo, ¡Es evidente! ¡¡Es eso!! Quería contarlo pero estaba solo. Su mente, que ahora si pensaba, realizó una pausa. Ordenó sus pensamientos y, reanudando la cadena de razonamientos concluyó que su dificultad para avanzar camino al pub no se debía a la debilidad o al  viento; ¡de ninguna manera! Se trataba simplemente de lo que había expresado el Dr. Hawking. Era muy simple. El café no era el café de hoy, era otro café, ¿de ayer? ¿De hace un año? Puede ser. A su alrededor, las paredes ya no eran las paredes del bar, eran las de la vieja farmacia que funcionaba en el lugar. El kiosco de Finito ya no estaba, había una vieja vinería. Al frente, el local del servicio de internet fue reemplazado por la antigua tienda Baravalle. Desapareció el semáforo, las calles eran de tierra. Lo compendió todo muy claramente. ¡El universo, su universo, había dejado de expandirse! Eso, con lo que el luchaba camino a La Eulogia, no era otra cosa que su universo en retroceso. Las cuatro cuadras que caminó desde su casa, fueron una lucha sin cuartel contra el infinito que se comprimía. Su infinito. Su espacio. Su tiempo.

Miró la mesa. Se estaba desdibujando. Tenía una extraña transparencia. Veía la mesa pero también el piso de madera entablonada. El humo del cigarrillo regresaba. La copa que rompiera quien sabe cuando, volvía a estar sana. Las cosas volvían a su lugar. El orden se restauraba. Los sobrecitos de edulcorante estaban sanos. Sus manos, ahora,  también eran traslúcidas. Su cuerpo, todo, era un simple contorno luminoso. Desde el televisor, Hawking parecía hablarle a el solamente. En este momento decía que dentro de millones de años, ese proceso de expansión se detendría y todo volvería a su punto inicial. ¡Mentira!, gritó, ¡Mentira! ¡Lo que se detiene y se contrae es el universo de cada uno, el proceso continúa, es infinito, es eterno.

Mientras gritaba eso, fue desmaterializándose. Ya no estaba en La Eulogia, con su olor a café y cigarrillos, debajo de él veía La Tierra, con sus océanos y sus nubes, pero continuaba su ascenso. Se sintió parte de todo. De la tierra, sus plantas y animales. Se asumió formando parte de cada una de las manifestaciones de vida del cosmos. En todo su ser, una total comprensión de las reglas inmutables de la creación, hizo explosión.

Se encontró admirando el espacio. Miró hacia el Sol y los gigantes planetas lejanos. Sobre un fondo oscuro, iluminados por la luz dorada de nuestra única estrella, en un magnífico claroscuro,  el perfecto mecanismo de sus órbitas realizaba su danza eterna. Pudo apreciar el proceso de formación de las estrellas. Contempló la muerte de otras. Las veía crecer hasta tamaños inimaginables y luego colapsar en una explosión dantesca, diseminado material estelar a los confines del universo. Se maravilló con la belleza de los pilares de la creación, aquellas reserva de materia cósmica  de dónde surgen las galaxias. Vio la errática orbita de los cometas, transportando agua y los elementos críticos para fundar la vida en mundos aún inexistentes. También, observó su vida, la que recordaba, ésta, la inmediata, que estaba finalizando y las que pudo tener. Supo de destinos alternativos, de mundos paralelos, de futuros probables. Experimento el dolor de sus tres fatales y consecutivos infartos. Entendió todo. Aquello que se dice, de que quien fallece puede repasar su vida era cierto. Cuando nuestro Universo comienza a contraerse también retrocede nuestro tiempo, volvemos al origen, volvemos a empezar, volvemos…

En ese momento, algo así como una voz que le transmitía con infinita ternura, se dejo oír en su esencia: -Bienvenido – le dijo a modo de saludo, Estás de regreso. No temas. Hawking pronto lo descubrirá. Yo Soy el que Soy. Yo soy la Singularidad.

Mas tranquilo, sabiéndose a salvo, se hizo uno con la creación.

John

22 Nov

Hoy 22 de noviembre se cumple un nuevo aniversario del asesinato de JFK. He aquí un breve recordatorio de los hechos más relevantes de su vida y su muerte, en clave de prosa poética.

por Franco Vico

Irlandés y católico hijo de la élite, lo pusieron allí por eso. Irlandés y católico, su padre, el millonario del licor, entrenó a la progenie en los ministerios del dinero y la influencia, allanándoles camino bajo la protección de otros clanes. De sangre real, un partido seguro, aunque irlandés y católico, quién sabe. Irlandés y católico, mujeriego impenitente, hasta llego a follar en plena fiesta e intercambiar pareja con su amigo Kefauver, sin que el resto de la concurrencia considerara siquiera quitarse la ropa. Irlandés y lujurioso, asombrosamente no dado al trago pues su padre le pagó mil billetes para que no bebiera hasta sus 21, cosa que él le agradecía. Millonario del licor su padre, pero no borracho, detestaba el estereotipo del Úlster, de beodos buscapleitos. Millonario del licor, inversionista y embajador en Londres, sin él la guerra no se hubiera urdido, incluso hizo apresar a Gatewood Kent por querer avispar al ganado, de la carnicería pergeñada.

Irlandés y católico, womanizer, amigo en secreto de magos negros y amante de esclavas mentales, se caso con ella solo para fraguar un perfil de padre trabajador adicto a las buenas costumbres, tan necesario. Pero ella lo sabía todo y su suerte, por lo cual escribió una breve profecía literaria sobre su búsqueda del vellocino de oro, la noche de bodas. Ascendió rápidamente desde sus días en Choate y el London School, donde entró por un judío, amigo de su padre, una excepción a la regla. Todos le decían Jack y, aunque pensaba dedicarse al periodismo, la fortuna dictó que su hermano mayor muriera y alguien más en la familia debiera sojuzgarse en la política. Ascendió rápidamente, primero diputado y luego senador, votó leyes ganadoras y acompaño a MacCarthy en su gesta incendiaria, todo útil para presidenciarle. Irlandés y católico, hijo de la élite, de un modo u otro un chorlito en la oficina. Solo debió negociar con su rival Johnson para la fórmula, si no quería que las grabaciones de Hoover salieran al ruedo.

Debatió con el malo públicamente, por TV y radio, tres veces. La primera, los que escucharon la radio dijeron que ganaría el malo, los que lo vieron supieron que sería él. El malo transpiraba, era feo y torpe; él en cambio era un esposo ideal, atractivo y resuelto, tanto que ni parecía católico. Convenció a la multitud de su integridad o progresismo, y todos asintieron mientras el malo se secaba la cara con un pañuelo. Y él no transpiraba, no por irlandés, si no por haberse dejado maquillar.

Las elecciones resultaron sencillas aunque ya presentía que era Johnson su guardiacárcel. Declamó frases únicas e hipnóticas en su asunción, prometió cosas a negros y radicales. Sus patrones lo entendieron como parte del juego y por qué no, tal vez lo fuera. Fue el más joven electo por las masas en su cargo, el más joven, todo un símbolo, llamando a la acción, al compromiso. Era un buen oficiante, como deben serlo los que ahí llegan, hijos de la élite. Dio discursos y tomó medidas que señalaron la fractura nacional, lo acusaron de comunista, de nigro lover, de cobarde, católico e irlandés. Pretendió acabar con lo que hacía daño y derrochaba energías, pero no se dio cuenta que eso enfurecería a sus mentores, jefes de la élite, quienes verían adelgazar varios centímetros su cartera de dominios. No intervino en la gran isla, decapitó a los servicios secretos, reformó la corte, no era suficientemente hostíl, quería la paz del mundo, el desarme, todo eso sin revocar dos penas de muerte, una de ellas la última de Iowa. Un chorlito en la oficina que no hace su trabajo, probablemente no sea tan inocuo.

Trayectoria de la “Bala Mágica”, de acuerdo a la Comisión Warren.

Muchos lo detestaban, por no entenderlo o por irlandés y católico. Tal vez fuera parte del plan pero la 11.110, resolución un tanto pasada por alto, quizás haya sido la que selló su destino, sin marcha atrás. Planeaba reconquistar la maquina de imprimir notas de cambio, eludiendo tanto privilegio mal habido de los padres de la élite. Como  fantasearon el escuálido Lincoln, Gardfield y otros muertos como ellos, el pueblo podía también pintar papeles y llamarlos plata, pues no hay nada especial en ello, salvo el acto de magia. Y así firmó, sonriente, la orden de dicho número difícil de recordar, con cuatro unos que suman cuatro, elocuente cifra de la materia terrenal. Fue así que el monstruo de Jekyll, de la isla con ese nombre, se sintió desnudo, amenazado por vez primera desde 1913. O acaso fue que así lo concibieron desde un comienzo, como sacrificio televisado por el cincuentenario monstruoso, ofreciendo un irlandés y católico hijo de la élite, cuyo cerebro se esparciría sin remedio, sin marcha atrás, como su destino sobre aquel Lincoln negro modelo ’61, en la curva de Dealey Plaza.

Había que prepararlo todo; planificar la gira nacional, calcular los tiempos, apostar los tiradores; sin olvidar un buen chivo expiatorio, uno con mala puntería, que hiciera sospechar de la versión oficial tanto como de las marginales. Divide y reinarás, pensaron, y dispusieron cada detalle; la ambulancia que se llevaba al actor fingiendo epilepsia, el desvío y la disminución de velocidad frente al depósito de libros, el ralentamiento de los motorizados y la apertura de los guardaespaldas, las ventanas abiertas, la quita cristal de seguridad, el gabinete en gira europea y los teléfonos cortados durante horas.

Pero la verdad tiene el vicio de escurrirse y persistir. Nadie puede controlarlo todo ni existe tiempo para ocultar cada pista, de amarrar cada cabo. No se podía preveer a un Zapruder y su cinta 8 mm, o los testigos del humo y la escaramuza a la vera de la empalizada, o los 18 mártires del ferrocarril, el estacionamiento y el terraplén, ni siquiera a un topo traidor como Fletcher Prounty, apodado Mr. X casi 30 años más tarde por un aceptable cineasta.

Agarraron inexorablemente al cabeza de turco y lo interrogaron 36 horas seguidas para luego entregarlo al gordo en el pasillo de la comisaría, quien estrujó la 38 cavando su propia fosa en la cárcel, siglos después. Desesperado, el gordo confesó sin confesar, señalando elípticamente conspiraciones, secretos a gritos, pero nada de nombres ni responsables serios. Algo es algo, se consolaron los miles y millones del mundo al ver morir al gordo en su calvario de uno en 300 billones, verificando amargamente la forma en que el encubrimiento confirma la trama. Yo soy un cordero, dijo el chivo, “patsy” se autoproclamó, mientras lo arrastraban del atuendo hacia el patíbulo. Y había estado en Rusia, ido y vuelto con dólares de espía, y había completado entrenamientos que posiblemente le hacían responder como un autómata, a chasquidos y canciones, y hablaba varios idiomas mientras repartía propaganda comunista a pocas calles de las pulcras oficinas de los oscuros servicios en el sur racista. Pero no sabía tirar y sobraban testigos jurando que 3 tiros, desde tamaña altura a tal velocidad, eran una hazaña incluso para los mejores snipers, cuya excelencia tampoco permite hacer doblar a las balas, como según Warren sí dobló el tercer proyectil mágico, denunciado por Garrison en el juicio de la década. No sabía tirar y lo aseguraban compañeros suyos de las fuerzas, que se reían de solo pensar que el chivo pudiera tanto en solitario. 3 o más dijo Jim, por la cantidad de sicarios para bajar a Jack en su Lincoln ’61 con un árbol en el medio, y por eso le montaron un show con cámaras para dejarlo en ridículo y después censurarlo, nationwide. Y el chivo aseveró ser un “patsy” mientras el editor fotográfico de Life, o algún pinche tercerizado por los servicios, recortaba su cara y la pegaba sobre otra de un masculino, con un rifle en el patio de atrás de una casa blanca y negra, sin contar con que la sombra del mentón no coincidía, por esas cosas que tiene la verdad, de persistir en ser descubierta.

Mientras, el guardiacárcel Johnson se apuraba a jurar en el avión junto a ella todavía con el vestido rosa de sesos manchado, como una doble traición. A pesar del esfuerzo en dibujar cara de consternación, al guardiacárcel se le deshace la mueca, en un milímetro de distracción cuando el demócrata de atrás de la foto le guiña satisfecho su ojo malo.

3 balas, dos certeras y la primera de simple presagio. Una en la garganta para callarlo y otra en el hemisferio derecho, para lo mismo. Aun así los choferes se giraron para confirmar el éxito de la misión, prevenidos con pistola, siempre listos. Y lo lloraron la tríada de amantes principales, judías, negras y arias, actrices o hechiceras, y sus críos pequeños y ella, que escapó a gatas sobre la cajuela; y lo lloró todo su pueblo y el mundo, no por lo que era mas sí por lo que representaba; y lo lloraron sus hermanos, sobre todo el tan cercano Bobby, próximo en la lista. Y allí donde el tiroteo, encendió la élite una llama alumbrando otros símbolos de su magia sacrificial, velados para el iluso que solo cree en la pantalla de rayos letárgicos. También hay placas hoy, con frases de Jack y una bandera de la provincia del sur, la de la pena capital con sombreros de ala ancha, haciendo que toda parezca bastante humano.

El cerebro desaparecería junto con las toneladas de papel sobre el chivo, el gordo, la mafia, el monstruo de Jekyll, Tonkin, el malo y su entrada en el hotel, los dos negros muertos e innúmeras otras cosas que sucedieron antes y después de la oblación de aquel irlandés católico, hijo de la élite.

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