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Política 4-d (y mas allá)- Parte 1

10 Ene

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Muchos políticos operan desde lo simbólico y arquetípico, o son y han sido reconocidos miembros de cofradías esotéricas. ¿Qué es y cómo opera la Cuarta Dimensión en la política?

por Kokote Karancho

Mi relación con la información de actualidad política es intermitente. A períodos de total interés le suelen seguir períodos más o menos prolongados sin leer diarios, escuchar radio, consumir noticias o seguir de algún modo u otro esos sucesos que por algunos días, semanas o meses, concentran la atención de los debates mediáticos y la opinión pública. Por supuesto, que con el tiempo aprendí a generarme más de una explicación para tal comportamiento. De todas las explicaciones que doy hay quizás una que suele generar más dudas y suspicacias entre amigos y conocidos. La razón en cuestión es la siguiente: Damas y caballeros, soy brujo. No, no es que me dedique a prender velas blancas, inciensos o a invocar ángeles o demonios, si no que parte de mi brujería -si es que me permiten llamarla así (si no también)- consiste en aceptar día a día la responsabilidad de ver mas allá de los condicionamientos de mi propia cultura y educación, trascender y desmontar los “hechizos” de esta realidad consensual, ir desplegando poco a poco (aunque a veces esto ocurra muy rápidamente) las capas de esta cebolla multidimensional, que a falta de mejor nombre llamamos “realidad”. En dichos períodos lo primero que se apaga, claro está, es la tele.

Bill Hicks, el gran cómico estadounidense, solía decir que ver tele es como ponerle aerosol negro al tercer ojo. Lo mismo podría decirse de cualquier actividad puramente mecánica y pasiva, sobre todo cuando se trata de actividades especialmente diseñadas para distraer al rebaño humano tan condicionado en el habito de no cuestionarse nada, o lo que es peor, en cuestionarse “solo un poco”, o sea hasta donde dichos cuestionamientos no planteen una seria amenaza al sistema. Muchas veces, luego de mis escapadas chamánicas a otras realidades, siento cómo el gran circo del debate político, es solo eso, un circo útil para que gente dormida proyecte sobre otros (los famosos “ellos”) las eventuales culpas de una realidad en bancarrota. Dicho esto y aceptando que lo que planteo no es de modo alguno la única manera de verlo, proseguiré a exponer algunas ideas sobre como consumir información política desde una óptica dimensional distinta. Quienes no entiendan esta última frase, no importa. El particular enfoque de este escrito quedará mas claro al final del mismo.

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Metafísica for dummies

Para los no iniciados en cuestiones metafísicas, psicología junguiana, chamanismo o para los que nunca experimentaron con substancias psicodélicas o estados casi plenos de meditación, acá van algunos conceptos que los ayudaran a ver adonde voy con todo esto.

Si en algún momento, la información aquí presentada parece extraña o poco fiable, no se preocupe ya que se trata solo de un modelo, un mapa de la realidad, que puede ser desechado o remplazado según el caso. De todos modos, sugiero al lector escéptico, suspender momentáneamente sus prejuicios y seguirme de lleno adonde lo intento llevar, ya que estas categorías (un poco arbitrarias, como todas) le serán útiles para entender este texto y para -ya que estamos- agregarle un poco de pimienta, vértigo y diversión a su vida.

Ahora sí, un poco de metafísica para principiantes:

Pregunta- ¿Hay algo mas allá de lo que nuestros sentidos perciben como real?-

Respuesta: Mi idea es que si. La realidad percibida con los sentidos de la vista, tacto, oído y olfato representa solo un plano determinado, un enfoque perceptivo entre otros muchos posibles. A dicho plano se le suele llamar tercera dimensión o 3-d.

(Quien pregunta y quien responde es este humilde escritor. El mismo ha decidido utilizar el recurso un poco esquizoide de “particionar” su mente entre la parte “que no sabe” y pregunta y “la parte que sabe algo” y da las respuestas. Por supuesto, este escritor es plenamente conciente de que no ha inventado nada, de Sócrates en adelante-y hacia atrás también -supone él- muchos han desarrollado el experimento de establecer contacto con el propio daemon. Para más información sobre como tener éxito en esta delicada operación sigan leyendo El Heraldo Psicotónico. Mientras tanto, que esta leve digresión no nos distraiga del tema en cuestión. Dejemos que las preguntas y respuestas fluyan).

Entonces ¿En qué consiste la realidad de 3-d?

La 3-d (o tercera densidad) sería el plano material o “denso” en donde lo real lo constituyen únicamente los objetos sólidos tridimensionales, una casa, una puerta, una perro o un primate bípedo como ustedes y yo, con sus funciones biológicas y todo eso que lo hace único pero tan parecido a otros “muñequitos” humanos en 3-d. Explicar la 3-d no constituye en realidad ninguna dificultad, ya que de hecho, como primates condicionados a percibir hasta donde nuestras creencias lo permiten, es ahí justamente donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo. Es más, para la mayoría de la gente, la 3-d es lo único que existe y cualquier otro tipo de referencia a una realidad más amplia, no es otra cosa que pura especulación metafísica o delirio pseudo-místico. Por otro lado muchas de las personas que ya actualizaron su sistema operativo psíquico a realidades mas amplias comprenden el condicionamiento de percibir la realidad mediante una óptica tan limitada. Por eso la 3-d es vista desde densidades superiores, como “los zapatos ortopédicos del multiverso”. Traten de correr rápido con zapatos ortopédicos y verán lo que pasa. La sensación de no entender lo que está ocurriendo, de que todo va muy rápido y uno se está quedando atrás, la creencia en una vida de esfuerzo y dolor son típicas de la humanidad atrapada en la 3-d.

A los fines de nuestro presente estudio, basta decir, que consumir información política desde una óptica 3-d equivale a estar atrapado en la creencia que ahí afuera hay otras personas (“políticos” o “muñequitos de 3-d” según nuestra definición anterior) que nos complican la vida y que las únicas alternativas que tenemos en la lucha por nuestra libertad son la resignación o la respuesta en base a acciones bien concretas en el plano físico. Tanto los marxistas materialistas y los neoliberales pro-mercado, la mayoría de la izquierda tradicional y la derecha conservadora tiene está visión de la política.

Al ingresar a la percepción de la 4-d, la cuestión se complica, ya que en la cuarta densidad no sólo son reales los objetos físicos tridimensionales, si no que también lo son los pensamientos, emociones y energías sutiles, las llamadas entidades del plano astral, los arquetipos del inconsciente colectivo y demás energías de la variopinta fauna de la 4-d. Esto puede parecer medio chocante al principio pero a no desesperarse, el juego 4-d es por demás fascinante. Una manera de comenzar a relacionarse con las realidades de la cuarta dimensión es aprender a leer símbolos, estudiar mitología o cualquier sistema que ayude a desarrollar la mente intuitiva: I-Ching, Kabbalah, Tarot, etc., etc. De alguna manera es presumible especular que la 4-d se comienza a percibir una vez que activamos el hemisferio derecho del cerebro, cuyas funciones- en occidente al menos- han sido relegadas debido a una educación que tiende a valorar mas las funciones del hemisferio izquierdo (lógica, linealidad, análisis). Con el despertar del hemisferio derecho se despierta también algo que muchos junguianos llaman “consciencia simbólica”, un espacio extraño donde las sincronicidades, los estados de “realidades no ordinarias” y las revelaciones que parecen desafiar cualquier tipo de conceptualización o análisis son en cierto modo favorecidas. Como dije antes, existen muchos métodos y herramientas para asomarse a la cuarta dimensión y tener una idea de lo que se trata, (aunque la primera sensación que uno puede llegar a tener es la de justamente no tener ni la menor idea de que está pasando). Ejercicios de ayuno y meditación, Magia Cabalista, ingesta de plantas alucinógenas son algunos de los métodos mas clásicos que la humanidad ha venido usando para cruzar la frontera dimensional de 3-d a 4-d.

En lo concerniente a nuestro tema en cuestión, el político 4-d hace gran parte de su trabajo en el plano simbólico. El mismo puede estar convencido de la existencia de seres invisibles, espíritus o entidades con los que se puede negociar para obtener poder en el plano denso de la 3-d. Aunque a mucha gente pueda perecerle raro, no es tan inusual la afiliación de políticos de alta influencia a logias y grupos esotéricos secretos. Las versiones varían sobre que es lo que realmente ocurre en el seno de grupos como la Masonería o el Bohemian Groove, lo cierto es que por más secretismo que ronde alrededor de estos grupos hay algo que todos podemos constatar y es la simbología que dichas ordenes suelen usar para identificarse. En el contexto que venimos hablando, entonces no es nada sorprenderte constatar que muchos de estos símbolos sean recreaciones de símbolos esotéricos del antiguo Egipto o de origen Celta (druídico) o de distintas tradiciones ocultistas. Según estudiosos del tema como William Cooper, Alex Jones o los locales Walter Graziano y Pablo Allegretti, los prominentes miembros de la élite reciben iniciaciones secretas en sus años de formación. Así la fraternidad Skull and Bones creada en la Universidad de Yale a mediados del siglo XIX, seria tan importante en el contexto de la política 4-d de Washington que casi todos los directores de la C.I.A fueron miembros desde jovenes. Esto incluiría a George Bush padre, en cuanto al hijo, hasta él mismo lo admitió en su autobiografía: “[…] luego de eso fui admitido en Skull and Bones una sociedad tan secreta que no puedo decir más al respecto”. Muchos conspiranoicos deducen, un poco linealmente a mi juicio, que esto implica necesariamente que todos los grandes lideres o figuras influyentes de la política mundial se la pasan haciendo extraños rituales para invocar fuerzas oscuras. Mi intuición es que las cosas deben ser muchísimo más complejas. Así como ocurría durante la Alemania del III Reich, donde no todo el alto mando era creyente del misticismo ario y el esoterismo nazi, es sumamente probable que, en la en las élites del poder global actual, políticos con verdaderas actividades ocultistas convivan con sociopatas 3-d. También imagino que en todo este panorama debe haber más de un  insider que aun no sabe que pensar, ni entiende de que va toda esta locura. Lo importante de la política 4-d es ver hasta que punto el mundo moderno, es en gran parte el resultado de distintas operaciones de condicionamiento y constante programación  por los más diversos medios. En un punto, muchos estamos comenzando a entender (aunque sea intuitivamente) la relación entre los rituales ocultistas “negros”, las operaciones de bandera falsa para inducir trauma masivo (autoatentados, asesinatos políticos), el uso de tecnología secreta (ultrasonido, biotecnologia, HAARP) y la diseminación conciente de la “desinformación” a través de los medios masivos de comunicación, con la conformación de una pseudo-realidad condicionante a la que muchos se refieren como Matrix. Antiguamente los gnosticos la llamaron “Prisión Negra”. Los nombres cambian pero el concepto sigue siendo el mismo. La lucha o dominación más profunda es efectuada al nivel mas inconsciente, “el plano astral” de los teosóficos y demás esoteristas. Ahí es donde el político 4-d dirige sus “hechizos” con dardos de creencias limitantes, vibraciones de miedo y condicionamiento.

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Espiritus, Et’s, Bichitos astrales y mas allá (o leve digresión: El menú no es la comida).

 Un tema asociado a todo esto que venimos comentando (mi “yo” el que pregunta y mi “yo” tan sabio que responde) y que siempre, tarde o temprano se plantea en este tipo de conversaciones, es el de la existencia (o no existencia) de inteligencias “oscuras” (espíritus, demonios, arcontes, etc.). La pregunta es casi obvia, porque si realmente muchos de los prominentes miembros de la élite global realizan oscuros rituales de invocación es porque lógicamente “algo” deben o creen estar invocando.

En el campo de la conspiranoia, obviamente tenemos las más diversas opiniones, desde Alex Jones, periodista 3-d divulgador de actividades ocultas de la politica 4-d, cuya visión se podría resumir a un constante “Miren en qué cosas chifladas creen estas mentes perversas” a un David Icke que asegura que las energías canalizadas en este tipo rituales y blacks ops son la de seres reptiles de la cuarta dimensión. Por supuesto no falta quien afirme que en realidad estamos antes una alianza clandestina con seres de otra galaxia o quien plantee que estos seres más que extraterrestres son “intraterrestres” ya que, en verdad- ¡Y ese es el gran secreto!- estos seres no están muy lejos de nosotros si no que viven en el mismísimo interior del planeta (según esta teoría- sostenida por gran parte de los esoteristas del III Reich- la tierra sería hueca). Mi humilde opinión es que el ejercicio mas educativo que uno pueda hacer al contemplar este tipo de cuestiones es no limitarse a una sola lectura si no usar diversos “mapas” para comprender, desde diversos puntos de vista un fenómeno tan extraño y complejo como es el de la relación entre la política global y el ocultismo.

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Entonces ¿Realmente existen estas entidades o estamos gobernados por un puñado de sociopatas con delirios alucinatorios?

Respuesta: No creo que sea algo a lo que pueda contestarse por sí o por no. Creo que la mejor manera de explicarlo, aunque requiera un poco de esfuerzo para entenderlo de una vez, es que a partir de la 4-d estamos en territorio cuántico. ¿Recuerdan la polémica sobre partículas vs. ondas de la física cuántica? Considero que esto no es muy distinto a lo que está sucediendo acá, ya que en estos territorios que intentamos describir, las expectativas y creencias que uno tenga determinaran en gran medida la forma en la cual dichos fenómenos tenderán a presentarse. O explicado de otro modo: Distintos mapas dan lugar a distintas interpretaciones, distintas interpretaciones a poder detectar ciertos patrones o fenómenos. En un punto sirve adoptar la óptica del chamanismo clásico, la creencia en entidades inmateriales que habitan en un plano invisible. En otro punto no está mal recordar que efectivamente muchos de los líderes actuales son lo que uno llamaría, muy rápidamente y pronto “chiflados de mierda”. De todos modos, creo que si algo tienen en común estos dos enfoques es el de ser sumamente reduccionistas en sus respectivas interpretaciones, el primero por estar quizás demasiado contaminado de “astralidad”, es decir explicaciones muy arquetípicas y fantasiosas (casi “cuentitos” diría uno) sobre cuestiones que se intuyen como infinitamente mas complejas, la segunda por ser, muy probablemente, un enfoque demasiado cerrado y materialista (filosóficamente hablando, claro). Personalmente me gustan las teorías que al querer explicar este tipo de misterios, no se limitan a las explicaciones del esoterismo clásico, si no que combinan dichas ideas con modelos mas actuales como la psicología jungiana, la teoría del caos, la física quántica, la de los Campos Morfogeneticos de Rupert Sheldrake o el Modelo de los 8 circuitos de Leary/R.A.W. A la vez este tipo de enfoque presupone muchas veces la indagación en la ideas que sostienen estos diversos sistemas, (que es lo que dejan afuera y que resaltan) y la comprensión casi implícita de que el mapa no es el territorio. Después de todo, y muy a pesar de lo que a coro puedan decir los filo-hinduistas, los new agers y demás militantes anti-mente, algo muy positivo de esta era posmoderna es lo lejos que hemos llevado el plano mental. El grado de especificidad de ciertas abstracciones es algo que no debe ser desechado a la ligera ya que como bien marcara la ocultista Alice Bailey en muchos de sus libros, el desarrollo del plano mental nos hace menos susceptibles a los “espejismos” del astral. Fíjense, por ejemplo mi caso. A lo largo de esta primera parte he desarrollado algunas ideas interpelando a una parte presumiblemente mía que asegura tener todas las respuestas que mi yo mas cercano cree desconocer. Y por más real que se presente tal diálogo en esta alocada mente ¿Debo entonces convencerme que estoy en contacto con una entidad que me da conocimiento? ¿Pensar que estoy relacionándome con mi parte inconsciente (o supra consciente)? ¿Asumir el hecho de estar volviéndome totalmente esquizofrénico o decidir que esto es simplemente un recurso que manejo relativamente bien por haber leído unos cuantos libros de PNL? Por otro lado, ¿Considerará el lector que lo que acaba de leer es una digresión ombliguista absolutamente innecesaria o por el contrario podrá tomarla como una extrapolación que de modo un tanto oblicuo pretende sugerir algo bastante fundamental en esta cuestión un tanto resbaladiza del plano astral y la magia de la 4-d? Pues este es – al menos a mi juicio- uno de los aspectos mas importantes tanto de la magia moderna como de las llamadas teorías de conspiración. ¿Cual es la el lente a través del cual estamos haciendo nuestras observaciones? Como dije antes, distintas interpretaciones dan lugar a distintos resultados. Considero que un vicio muy típico de la conspiranoia actual es como se dan muchas cosas por sentado procediendo de un modo quizás demasiado lineal. Pero volviendo al tema de las entidades de la 4-d, ¿No dijo Aleister Crowley, el gran mago del siglo XX, la Gran Bestia 666, conjurador de tantos demonios y catalizador de deidades egipcias y babilónicas, amigo y confidente de extraterrestres LAM y habitantes de Sirio; eso de que los estudiantes de lo oculto debían cuidarse a cada momento de “atribuirle realidad objetiva o validez filosofica” a “cosas que pueden o no existir”? Y si él lo dice ¿Quien soy yo para desmentirlo? Entonces: ¿Ondas o partículas? “¿Arcontes, demonios o espejismos del astral?”

(Continuará)

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¿MK-Castaneda? (parte 2)

8 Ene

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Un ejercicio especulativo. Este artículo apareció en el fanzine Le Mutant Diplomatique, en un número monográfico dedicado a la figura de Carlos Castaneda. El autor agradece a Drew Hempel sus aportes bibliográficos.

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por El Reverendo JFK Tadeo

Bien, ¿dónde nos deja todo ésto con Castaneda? Podríamos especular que podría haber tomado parte en algún experimento en la UCLA e incluso haber sido sujeto de algún programa tipo “candidato manchuriano”. Sin embargo, el control al que se le habría —hipotéticamente— sometido no habría sido total, y le habría dejado un amplio margen para interpretar su desestabilizador papel de bufón cósmico. Del mismo modo, el hecho de que las agencias de inteligencia se hubiesen puesto en contacto con fuerzas ocultas no significaría necesariamente que las acabasen canalizando de forma efectiva. Jeff Wells hace una interesante reflexión a este respecto en Rigurous Intuition: «dudo que existan grandes magos en el Pentágono. Lo que me imagino, sin embargo, es a una panda de sociópatas mierdosos jugando con el Necronomicón y pensando que tienen el poder porque algo parece funcionar, pero sin comprender el por qué ni si eso podría ser algo malo». En la misma línea argumenta George Hansen en The trickster and the paranormal señalando que «cuando las agencias de inteligencia juegan con lo paranormal y lo mitológico, en realidad tienen poca idea de dónde se están metiendo. El contacto con poderes sobrenaturales puede provocar problemas a la hora de distinguir realidad y fantasía (…) Históricamente, muchos de los grupos que intentaron entablar una relación con los fenómenos paranormales se volvieron inestables. Hay pocas razones para pensar que los proyectos secretos del gobierno escaparían a dicho sino».

Éste es sin duda un escenario más ambiguo: el de un inevitable estallido de un tipo de consciencia pre-industrial —el “renacimiento de lo arcaico” de que hablaba Terence Mckenna— permeando todas las capas sociales, y que estaría intentando ser manejado/canalizado por los organismos de poder, quienes en vez de imponer un tipo de control más directo que habría puesto de manifiesto sus temores, reaccionarían de forma más discreta —y por lo tanto más imperceptible. En este escenario Castaneda aparece no como una víctima directa de las manipulaciones de la élite, sino más bien como un peón de lo que Laura Nader llamó el “factor fantasma”: el fluido, casi espectral reclutamiento y la reforma sutil de los antropólogos destinada en último término a mantener su red de proyectos e inteligencia.

Factor fantasma

En “Revisiting ‘Magical Fright’”, el profesor Bruce Lincoln da cuenta de cómo podrían funcionar estos mecanismos. Su argumento versa sobre el trabajo del antropólogo John Gillin, quien publicó en 1948 el primer informe sobre una ceremonia de sanación por pérdida de alma en Guatemala. Tras revisar notas no publicadas de Gillin y compararlas con las de su ayudante, Lincoln llega a la conclusión de que, aunque ciertamente meritorias, las investigaciones de Gillin vienen distorsionadas por su propia visión del mundo —en otras palabras, éste estaría «acostumbrado a ver lo que quería ver». Su propio sentimiento de auto-importancia resaltaría el papel central del curandero como figura de la resistencia indígena en el país —cosa que a su vez resaltaría su papel de investigador, aunque la realidad era que los curanderos eran vistos por los indígenas como sospechosos de colaboracionismo. Al compararse las notas de Gillin con las de su ayudante se demuestra que el antropólogo llegó a autocensurar sus informes. La misma visión parcial llevaría también a infantilizar a la paciente, obviando las dinámicas de género de su situación sociopolítica —de las cuales habría derivado su “pérdida de alma”.

El pensamiento de Gillin fue tomando tintes faustianos en los siguientes años, abogando por la creación de un nuevo estilo de investigación que sistematizaría a escala nacional el estudio tanto de las élites locales como de las comunidades de campesinos, y de hecho fue enviado a otros seis países en donde operaba la United Fruit Company para realizar peritajes para tal fin. La United Fruit Company mantenía estrechos vínculos con la CIA —el hermano de Allen Dulles trabajó allí como abogado jefe corporativo— y fue la amenaza hacia el monopolio agrícola de la compañía por parte del gobierno de Jacobo Árbenz lo que instigó el golpe de estado de 1954 —planificado por la CIA— en Guatemala. Para entonces, Árbenz ya había rechazado los planes de investigación de Gillin, quizás sospechando que podrían formar parte de una estrategia de infiltración por parte de los norteamericanos. Las notas autobiográficas de Gillin revelan que sus estudios fueron financiados por la Carnegie Corporation, siendo su contacto con la misma John W. Gardner, también involucrado en el pasado con la OSS —la precursora de la CIA— y clave en el establecimiento de otros centros de espionaje encubierto durante la Guerra Fría como el Russia.

Research Center

¿Podría haber sido promocionada la figura de Carlos Castaneda desde el poder? Recientemente se ha sabido que ésto de hecho sucedió con el movimiento artístico del expresionismo abstracto. Del mismo modo que la anti-antropología de Castaneda, el expresionismo abstracto también iba en contra de los valores establecidos, y sin embargo y paradójicamente recibió de la CIA abundante financiación. El objetivo, según el artículo de voltairenet.org “La CIA, mecenas del expresionismo abstracto” sería «mostrar la creatividad y la vitalidad espiritual, artística y cultural de la sociedad capitalista en contraste con la monotonía de la Unión Soviética y de sus satélites». Castaneda fue bautizado como “el abuelo del movimiento de la Nueva Era” por la Time Magazine, la misma publicación que le dedicara su portada en 1973 y que contaba entre sus filas con Henry Luce —miembro de Skull & Bones y que había participado en otras operaciones de la inteligentsia anticomunista— o con C. D. Jackson, anterior jefe del departamento de Guerra Psicológica de los EEUU. Sin embargo, y como declara el ex-agente de la CIA Donald Jameson en el artículo de voltairenet.org: «claro que no los artistas no estaban al corriente de nuestro juego. Hay que excluir que gente como Rothko o Pollock supiesen nunca que estaban siendo ayudados desde la sombra por la CIA, que sin embargo tuvo un papel esencial en el lanzamiento de ellos y en la promoción de sus obras. Y en el vertiginoso aumento de sus ganancias». Desde luego podría haber ocurrido lo mismo con Castaneda.

Hechizos solipsistas

Si el objetivo de las élites habría sido crear un movimiento espiritual en último término solipsista y positivista con el fin de pacificar a sus seguidores, la propia filosofía de Castaneda podría haber servido a sus intereses. Como él mismo admite en una entrevista:

“[…] cuando conocí a don Juan, estaba imbuido de ideas sobre la reforma y la injusticia social. En realidad, creía que podía ser útil política o ideológicamente desde un punto de vista clásico. El rebelde que tira bombas y que quiere la revolución. Don Juan acabó con toda esa afiliación mía. Me dijo: “Mira, si hay alguien entre los dos que debe quejarse, soy yo, soy yaqui, indio” Creía que él tendría que quejarse y no yo. Al final, los yaquis no me interesan en tanto que tales, porque interesarme por ellos significaría dejar de lado una idea más importante: la salvación del individuo.”

Dejando de lado las connotaciones judeocristianas de “la salvación del individuo”, la posición individualista de Castaneda puede entenderse como reaccionaria, aunque también puede que filtre la sensibilidad de las sociedades tribales. En este sentido, señala Robert Anton Wilson, «el chamán asume, incluso transmite, ciertos valores que son tribales y ecológicos y que casi inevitablemente se tiñen de anarquía: el “todo está permitido” de Hassan i Sabbah, el notorio “haz lo que quieras, será la ley” de Crowley, o el “no puedes hacer nada bueno hasta que te sientas bien” de Abbie Hoffman. La tribu está descentralizada y es radicalmente individualista (compárese con  la máxima de los indios Cherokee “Ningún hombre debería ser obligado a hacer algo que va contra su corazón”». Sin embargo, el factor comunitario se halla ausente en los libros de Castaneda, y en la misma entrevista citada más arriba él mismo da cuenta de ésto:

“Yo, como individuo, no como elemento cultural, entendí las enseñanzas de don Juan de la mejor manera posible, en mi propio interés. Dejé de lado todo lo que significaba una posición social. Es una de las críticas que me hicieron la noche de la conferencia de prensa. Consideraban que don Juan no era un chamán, en el sentido de que no tenía ninguna función social.”

Ésto contrasta fuertemente con la visión que ofrece Jeff Kripal en Autores de lo Imposible acerca de la interrelación del chamán con su grupo: «muchos chamanes han proclamado que no pueden acceder a sus poderes mágicos sin la presencia de un grupo. Y del mismo modo, el grupo social es contínuamente influido por la presencia y los rituales dramáticos de los chamanes. Juntos, la psique del chamán (…) y el grupo cultural se erígen recíprocamente». Se ha hablado del poso machista de la personalidad de Castaneda, y puede que ésto impregnase su concepción del chamanismo. Si nos atenemos a lo que Karen Vogel expone en su ensayo “Female Shamanism, Goddess Cultures, and Psychedelics”, el componente femenino dotaría a la práctica del chamanismo de este equilibrio con la comunidad:

” […] el chamanismo como actividad comunitaria es especialmente visible en el caso del chamanismo femenino. Bonnie Glass-Coffin explica las tradiciones sanadoras femeninas con el término coesencia: «La coesencia, en contraste con la trascendencia y la inmanencia, no localiza el poder chamánico y la energía espiritual a la que se conectan los chamanes ni dentro ni fuera de los límites de este mundo. En lugar de esto, la coesencia implica que dicha energía fluye entre los mundos. Cuando la chamán accede a esta fuente de poder, ni está trascendiendo dicotomías ni está sanando “en representación” de sus pacientes. Lo que hace es facilitar un reestablecimiento del flujo energético entre el espíritu y la materia, entre el indivíduo y el grupo, entre la chamán y el paciente. El poder chamánico y el viaje chamánico son, por lo tanto, inherentemente relacionales».”

En este sentido, la visión del chamanismo de Castaneda/don Juan habría cartografiado un territorio que no tiene por qué ser inválido, pero que se hallaría desconectado en último término de su entorno social y por lo tanto carecería de una utilidad práctica. O como explicaba Jerry Mander en una entrevista:

“[…] muchos de los proponentes de la Nueva Era afirman festejar a los indios, aunque solo festejan verdaderamente lo que ellos piensan que es el misticismo indio, sin apreciación alguna de donde viene éste, de como se halla enraizado en la comunidad, en la Tierra y en el igualitarismo. Su interés en la espiritualidad india no da importancia a la situación política que los indios enfrentan en este planeta. Si el conocimiento de los nativos va a ser preservado, uno debe involucrarse políticamente para ayudarlos. Y la gente de la Nueva Era no está interesada en ello; están interesados en leer por encima lo que consideran lo enjundioso —los aspectos místicos, los rituales de peyote o quizás el arte. Se trata simplemente de autoindulgencia orientada hacia el ego, hacia el engrandecimiento personal. Es políticamente de derechas y muy contraproducente para los ideales de un mundo sostenible y de una consciencia humana sana, dado que preserva el sistema de valores que está causando el problema.”

Conclusión

Por último, y volviendo a nuestra disquisición inicial del artículo: ¿qué movería a Castaneda a escribir una novela acerca de su rol como asesino para la CIA? Hemos hecho un examen especulativo de los diversos grados de control al que podría haber estado sometido, pero aún queda una última hipótesis que personalmente encuentro no sé si más plausible, pero desde luego sí más poética: la de que, habiendo identificado al final de su vida todas estas tendencias y siendo plenamente consciente de su influencia literaria en los países occidentales, la respuesta de Castaneda habría sido inventar de nuevo una narrativa que lo caracterizaría precisamente como un agente de estos sistemas de control.

Haciendo literal la influencia de la CIA en su persona y desvelándo a su autor como un agente doble, el libro, de haberse publicado, hubiera causado un revuelo descomunal. De haberse llegado a materializar esta narrativa nos hallaríamos de nuevo ante una jugada maestra de un consumado embaucador que, aún habiéndose descubierto preso —tanto de los mecanismos de control como de sí mismo—, continuaría utilizando el caos y la confusión deliberados como sus herramientas liberatorias preferidas.

Dando el salto

3 Ene

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El siguiente es un extracto del libro La Visión Lúcida: Investigaciones sobre Ocultismo, Ufología y Consciencia Paranóica, del escritor e investigador Jason Horsley, mejor conocido como Aeolus Kephas.

Trad. por Franco Vico – fuente original NewLeafs

La Realidad Consensual es la sociedad secreta definitiva. Es una sociedad tan secreta que incluso sus miembros desconocen su existencia. La Realidad Consensual es una conspiración para sostener el mundo; es el medio por el cual nos comunicamos y acordamos sobre cómo son las cosas y cómo deben ser. Mientras es un modelo funcional, el consenso es válido. Pero en cuanto deja de ser funcional, como en el presente caso, en el umbral del colapso, semejante consenso es, por definición, inválido. Por lo tanto, llega a ser derecho y responsabilidad de cada miembro pensante de dicho consenso el cancelar su membresía y optar por un nuevo, más alto o amplio concepto de “realidad”.

La Consciencia Paranoica es el medio para librarse del Consenso. La Consciencia Paranoica es un salto de la imaginación, un salto que todos nos estamos preparando- o no, cualquiera sea el caso- a dar. No obstante, como casi todo, solo que más, la Consciencia Paranoica no es lo que parece ser al no iniciado. Por ejemplo, cuando digo la palabra “magia”, no me refiero a hechizos o encantamientos, bálsamos sanadores o caldos letales, vuelos nocturnos o transformaciones animales. Estos puntos no definen a la magia más que los contenidos de un laboratorio definen a la ciencia. Por magia me refiero más precisamente a un cambio de percepción, el cambio de un consenso a otro, un cambio del “punto de encaje” de nuestra raza a una nueva posición (para una descripción más completa sobre “punto de encaje” ver el apéndice). Este objetivo preliminar de la magia es denominado por Castaneda como “detener el mundo”, y a esta altura, han de haber pocas dudas de que el mundo debe ser detenido.

Atrapados en un consenso que es solo parcialmente de nuestra propia hechura, nos enfrentamos a una sistema de símbolos, metáforas que sirven únicamente como “pistas” o señales por las cuales accedemos a una realidad más grandiosa, mítica. Los seres humanos participan del mito menor (con “m” minúscula) de la realidad ilusoria, Consensuada, y esta es la roca a partir la cual debemos esculpir nuestro mito personal, nuestro “sistema de creencias”. Entonces depende de nosotros usar este sistema de creencias como medio para prepararnos para la muerte.

El paranoico sabe que no se puede dar el salto sobre el Abismo de la muerte así nomás. El Abismo es demasiado basto para hacerlo. En cambio, tenemos que construir un puente, incluso si sabemos que este puente nunca nos llevará en verdad al otro lado del Abismo. Ya que la muerte es el absoluto desconocido, y por lo tanto todo es posible, queda la chance de que lleguemos lo suficientemente lejos, a un punto desde el cual dar el salto a la Eternidad.

La Singularidad

24 Nov

Un cuento de Sci.Fi metafísico, sobre la expansión del Universo en fast forward…

por Víctor Heco

Tardó en darse cuenta. Si hubiera prestado atención lo habría notado. Las cuatro cuadras que caminó hasta La Eulogia, le costaron una enormidad. Avanzaba con el cuerpo tirado hacia adelante, como empujando una etérea barrera que le ofrecía resistencia a cada paso. No había viento. El viento de agosto que recorre con furia las calles y agita los árboles hoy no soplaba. El cielo estaba despejado. Las hojas de los fresnos y plátanos permanecían inmóviles y sin embargo a él se le hacía trabajoso llegar al pub. Con un esfuerzo sobrehumano llegó a la ochava de Santa Fe y Avda. San Martín, de inmediato abrió la puerta y entonces si, la sensación de alivio lo invadió. Sintió como si hubiera escapado, a duras penas, de alguna sustancia viscosa que trataba de retenerlo, de impedirle avanzar.

El bar estaba desierto. Cosa muy rara a esa hora. Las once de la mañana, momento de café y charla intrascendente. De fútbol y política. De cigarrillos y chismes. Extraño. Ni el mozo estaba. Sobre la pared, a su espalda, un gran televisor mostraba imágenes del noticiero y de tanto en tanto las grandes sonrisas de los conductores anunciaban desgracias ocurridas aquí y en el mundo, mostrando plagas, huracanes, terremotos, mineros sepultados y escándalos del espectáculo. Avanzó con cautela. Estudiaba el ambiente. No estaba acostumbrado a ese silencio. A esa soledad. Tomó asiento junto a la ventana que da hacia la Avenida. Una ventana blanca, de esas antiguas, que se abren verticalmente, con medio vidrio. A su derecha, en diagonal veía el kiosco de Finito, justo en la esquina. También había poco movimiento. Todo muy quieto se dijo

Tal vez se distrajo. Tal vez porque era su costumbre, pensó, el mozo no lo consultó y directamente le trajo el café pero  lo cierto es que no vio nada de eso. Ni el mozo que se acercaba, ni la chica detrás de la barra sirviéndolo. Estaba mirando los coches detenidos en el semáforo cuando al dar vuelta la cabeza, vio el pocillo frente a el mientras que todo seguía solitario. Tampoco recordaba cuándo había encendido el cigarrillo, pero éste estaba humeante en el cenicero junto al recipiente con azúcar y edulcorante. Vio también dos sobrecitos rasgados en elocuente muestra de que los había volcado en la tacita. ¡Nada, no recordaba nada! ¡Qué sucede!, gritó. ¡¡ ¿Dónde están todos?!! Silencio, absoluto, opresivo y total silencio. Bajó la cabeza, trató de ordenar las ideas pero tampoco tenía ninguna. En su interior también había silencio, sólo alcanzaba a escuchar el televisor, por mas que no le prestara atención la voz le llegaba muy clara a sus oídos.

Escuchaba a alguien hablar en inglés y a pesar de no saber el idioma lo comprendía claramente. Quien hablaba parecía balbucear. Era una voz conocida. Alzó la vista y lo reconoció. Stephen Hawking, se dijo, el célebre astrofísico. Estaba explicando, con su metálica voz emitida a través de un ordenador,  su teoría acerca de que Dios, ni ninguna divinidad habían tenido nada que ver en el Big Bang. El decía que Dios no tuvo intervención cuando el infinitesimal punto conteniendo toda la materia y energía que hoy hay en el universo hizo explosión. En la colosal detonación ocurrida hace trece mil millones de años no hubo ninguna participación sobrenatural, sólo las leyes de la física. Sí, agregaba, hay un instante, inmediatamente anterior a eso en que esas leyes no se cumplen, eso se dio en llamar Singularidad. Aún no pudimos dilucidar ese hecho, agregaba el científico, pero algún día, lo sabremos. El periodista formuló una  pregunta pidiéndole precisiones sobre el Big Bang y Hawking dijo, con el lenguaje simple y llano de quien domina un tema: – Lo que ocurrió fue lo siguiente. Luego de la detonación, inmediatamente después de la Singularidad, la materia que hoy contiene el universo comenzó a expandirse. Toda la materia, la energía, la materia oscura, el hidrógeno, el helio, todo, empezó una expansión que aún continúa y los elementos químicos básicos comenzaron a combinarse y a formar las estrellas, las galaxias y los planetas. Todo surgió de ese momento mágico y, contrariamente a lo que se pensaba, la velocidad de expansión del universo continúa acelerándose. Llegará un día, dentro de millones de años, en que nuestro cielo no será tan luminoso como lo conocemos ahora, el cielo será oscuro pues las estrellas, se están desplazando.

Ese fue precisamente el momento en que se dio cuenta. ¡Claro!, dijo, ¡Es evidente! ¡¡Es eso!! Quería contarlo pero estaba solo. Su mente, que ahora si pensaba, realizó una pausa. Ordenó sus pensamientos y, reanudando la cadena de razonamientos concluyó que su dificultad para avanzar camino al pub no se debía a la debilidad o al  viento; ¡de ninguna manera! Se trataba simplemente de lo que había expresado el Dr. Hawking. Era muy simple. El café no era el café de hoy, era otro café, ¿de ayer? ¿De hace un año? Puede ser. A su alrededor, las paredes ya no eran las paredes del bar, eran las de la vieja farmacia que funcionaba en el lugar. El kiosco de Finito ya no estaba, había una vieja vinería. Al frente, el local del servicio de internet fue reemplazado por la antigua tienda Baravalle. Desapareció el semáforo, las calles eran de tierra. Lo compendió todo muy claramente. ¡El universo, su universo, había dejado de expandirse! Eso, con lo que el luchaba camino a La Eulogia, no era otra cosa que su universo en retroceso. Las cuatro cuadras que caminó desde su casa, fueron una lucha sin cuartel contra el infinito que se comprimía. Su infinito. Su espacio. Su tiempo.

Miró la mesa. Se estaba desdibujando. Tenía una extraña transparencia. Veía la mesa pero también el piso de madera entablonada. El humo del cigarrillo regresaba. La copa que rompiera quien sabe cuando, volvía a estar sana. Las cosas volvían a su lugar. El orden se restauraba. Los sobrecitos de edulcorante estaban sanos. Sus manos, ahora,  también eran traslúcidas. Su cuerpo, todo, era un simple contorno luminoso. Desde el televisor, Hawking parecía hablarle a el solamente. En este momento decía que dentro de millones de años, ese proceso de expansión se detendría y todo volvería a su punto inicial. ¡Mentira!, gritó, ¡Mentira! ¡Lo que se detiene y se contrae es el universo de cada uno, el proceso continúa, es infinito, es eterno.

Mientras gritaba eso, fue desmaterializándose. Ya no estaba en La Eulogia, con su olor a café y cigarrillos, debajo de él veía La Tierra, con sus océanos y sus nubes, pero continuaba su ascenso. Se sintió parte de todo. De la tierra, sus plantas y animales. Se asumió formando parte de cada una de las manifestaciones de vida del cosmos. En todo su ser, una total comprensión de las reglas inmutables de la creación, hizo explosión.

Se encontró admirando el espacio. Miró hacia el Sol y los gigantes planetas lejanos. Sobre un fondo oscuro, iluminados por la luz dorada de nuestra única estrella, en un magnífico claroscuro,  el perfecto mecanismo de sus órbitas realizaba su danza eterna. Pudo apreciar el proceso de formación de las estrellas. Contempló la muerte de otras. Las veía crecer hasta tamaños inimaginables y luego colapsar en una explosión dantesca, diseminado material estelar a los confines del universo. Se maravilló con la belleza de los pilares de la creación, aquellas reserva de materia cósmica  de dónde surgen las galaxias. Vio la errática orbita de los cometas, transportando agua y los elementos críticos para fundar la vida en mundos aún inexistentes. También, observó su vida, la que recordaba, ésta, la inmediata, que estaba finalizando y las que pudo tener. Supo de destinos alternativos, de mundos paralelos, de futuros probables. Experimento el dolor de sus tres fatales y consecutivos infartos. Entendió todo. Aquello que se dice, de que quien fallece puede repasar su vida era cierto. Cuando nuestro Universo comienza a contraerse también retrocede nuestro tiempo, volvemos al origen, volvemos a empezar, volvemos…

En ese momento, algo así como una voz que le transmitía con infinita ternura, se dejo oír en su esencia: -Bienvenido – le dijo a modo de saludo, Estás de regreso. No temas. Hawking pronto lo descubrirá. Yo Soy el que Soy. Yo soy la Singularidad.

Mas tranquilo, sabiéndose a salvo, se hizo uno con la creación.

Mi filosofía del Alfa al Omega

10 Nov

por Franco Vico

Ciudad estado del futuro nombrada por mi como Newtopia, en honor al país conceptual del mismo nombre inventado por John Lennon y Yoko Ono (1)

Estábamos con Alfa en un restaurant griego. ¿Qué mejor lugar para ubicar la siguiente historia que un sitio donde sirven comidas del país que, dicen, empezó la civilización? Yo, por Gilgamesh y Nippur de Lagash, prefiero pensar que la Civilización comenzó en la Mesopotamia, o que cada civilización es el comienzo de la Civilización. Pero a los fines anecdóticos del presente escrito, el de la cantina griega es un dato adecuado.

Yo pedí una mousaká, Alfa keftedes y suvlakias.

Omega soy yo. Alfa es cualquiera que me ayude a maravillarme sobre como funciona todo. (2)

Alfa: –El otro día estaba viendo el catálogo de tu muestra (Predicciones 2006) ¿que es eso del 2012?

Le hice a Alfa una escueta síntesis sobre las profecías mayas, sobre el incremento de la frecuencia vibratoria del planeta, sobre la evolución de la consciencia a escala global y universal, etc.

Omega: –¿Sabias algo al respecto?

A: –La verdad que no, no conocía la información pero lo que me contás coincide muy bien con algunas experiencias que tuve…¿Conoces el Santo Daime? (3)

O: –¿Cómo?, no, ¿qué es eso?

A: Santo Daime. Es una práctica espiritual y una filosofía de vida, una serie de ceremonias en las que se canta, se baila, se toma ayahuasca.

O: –Ah, mirá vos, ¿y tomaste?

A: –Si.

O: –¿Y que te pasó? ¿Vomitaste?

A: –No, no todo el mundo vomita. La gente que vomita es para purificarse. Hay gente a la que no le sucede nada, sólo están atentos, muy concentrados en el ahora. Hay otros que viajan al pasado o tienen visiones de animales o lugares extraños. Y algunos, muy pocos, muy raras veces viajan al futuro. Yo, viajé al futuro.

O: –¡Wow!

En este punto de la conversación mi comida ya se enfriaba, mientras Alfa seguía hablando, a veces con la boca llena y otras mientras untaba las brochetas.

O: –¿Y que viste?

A: –Se va a inundar todo. Van a quedar solamente secos los lugares altos de montañas. Los gobiernos y corporaciones ya están haciendo refugios en los lugares más altos. Ví que mucha gente se va a salvar. Y que muchos no.

A estas alturas yo ni siquiera hablaba, sólo escuchaba boquiabierto el vaticinio de Alfa, que seguía sirviendo vino y untando brochetas:- La mayoría de los que se salven será por voluntad de los gobiernos. Pero algunos se van a salvar por elección divina, digamos. Por tener algo que aprender o misiones que cumplir…

Yo difícilmente podía articular palabra ante tamaña revelación. Pero Alfa continuó:- …existe tecnología humana que no conocemos, que no está divulgada y ni siquiera nos imaginamos. En un momento ví cómo cortaban como con un laser o algo así, la cima de una montaña, para construir una ciudad arriba…- luego de esto soltó una breve carcajada al ver mi cara.

La calidad y la cantidad de la información me superaron totalmente. La acrópolis futurista, el éxodo a las montañas, la tecnología sci-fi, todo esto parecía salido de una épica de motos de agua, mutantes y visitantes de otros mundos con las que tanto me fascino. Aun así, me resultaba completamente verosímil y probable. No podía para de alzar las cejas. Nada más alargué a Alfa la copa y me sirvió vino.

A: -Dale, comé, después te cuento más…-

Noviembre de 2009

1 Declaration of Independence of Newtopia, fragmento del Documental The U.S. vs. John Lennon; 2006, Dir.: David Leaf, John Scheinfeld.

2 Warhol, Andy; Mi Filosofía de la A a la B y de la B a la A. Barcelona, Fabula Tusquets Ed., 2002, Pág.13: “Me despierto y llamo a B. B es cualquiera que me ayude a matar el tiempo. B es cualquiera y yo no soy nadie. B y yo.”

3 Santo Daime, Wikipedia.com

William Burroughs: Estimulando el pensamiento mágico

6 Nov

Burroughs expone aquí su método mágico-paranoico para crear eventos sincronicos.

-de “On Coincidence”, traducción Kokote Karancho

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La percepción de William Burroughs como un mago moderno fue opacada por el personaje de junkie misántropo y paranoico. Sin embargo, muchos de sus libros contienen claves para decondicionar los modos lineales de pensamiento y zambullirse de lleno en el universo de la magia sincrónica. Un concepto básico del chamanismo es que nosotros somos co-creadores de la realidad que habitamos y en cierto sentido, lo que percibimos como exterior está hecho de nuestros propios pensamientos y expectativas. En última instancia- como sugieren algunas escuelas del budismo- no existiría separación entre el que percibe y lo percibido, ya que es la misma idea de separación la que alimenta la ilusión de estar separado de algo. En este texto Burroughs presenta un ejercicio algo engañoso en su simpleza. Sugiero leerlo prestando atención a los propios pensamientos y a lo que ocurre afuera. Sugiero al lector, practicar este ejercicio de tanto en tanto. Es muy sorprendente lo lejos que se puede ir siguiendo indicaciones tan simples.

“Ciertas observaciones pragmáticas son útiles para los viajeros en el universo mágico. Una ley, o mas bien una previsión, es que los relámpagos golpean mas de una vez en el mismo lugar.

(…)

Suelo darles a mis estudiantes varios ejercicios diseñados para percibir como un incidente produce otro incidente similar o encuentro. Puedes llamar a este proceso “sincronicidad” y observarlo en acción.

Da una vuelta a la manzana. Vuelve y escribe precisamente que ha pasado, prestando atención a que es lo que pensabas al notar ese cartel en la calle, el auto que pasaba, el hombre extraño o lo que sea que haya captado tu atención. Observaras que lo estabas pensando justo antes de ver el signo está relacionado con el signo mismo. El signo podría, incluso, llegar a completar una frase en tu mente. Estas recibiendo mensajes. Todo te habla. Comienzas a ver a la misma persona una y otra vez. ¿Te están siguiendo? A este punto algunos estudiantes comienzan a ponerse paranoicos. Les digo, por supuesto, que están recibiendo mensajes. Tu entorno es tu entorno. Se relaciona contigo. Es tuyo.

(…)

Si te relajas y logras un punto de vista desapegado verás que en muchos casos los incidentes o acontecimientos no son ni buenos ni malos, ni siquiera especialmente proféticos, ocupando, mas bien una área neutral.  Aquí estoy en la 72 y Broadway, lejos de mi barrio para una cita con mi medico. Paso por un mercado y decido entrar a comprar unas pocas cosas. No hay tiendas cerca de donde vivo, Franklin Street y Canal. Veo un hombre joven en la tienda. Mas tarde, el está sentado frente a mi en el subte que va al Downtown. Noto que estamos en la misma banda de acontecimientos y se que se bajará en Franklin Street. No, no me ha estado siguiendo. Ningún espía sería tan obvio. Ambos estábamos lejos del barrio, ambos pensamos la misma cosa al mismo tiempo…mejor ir en busca de algo…y nos cruzamos.

Existen muchas variaciones de este ejercicio de la caminata, todas diseñadas con el propósito de mostrarle al estudiante como los acontecimientos son creados y como el mismo puede crear acontecimientos”.

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